<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710</id><updated>2011-11-27T15:14:31.869-08:00</updated><category term='Mundo'/><category term='Fiestas'/><category term='Carlos Fuentes'/><category term='San Francisco'/><category term='Crónicas'/><category term='gente'/><category term='Mexico City'/><category term='Pachuca'/><category term='Pisa'/><category term='música'/><category term='Tepeyac'/><category term='Juan Diego'/><category term='Plaza Juárez'/><category term='Hidalgo'/><category term='Fibonacci'/><title type='text'>Crónicas de la calle</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>23</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-9090017220064919980</id><published>2011-10-07T15:48:00.000-07:00</published><updated>2011-10-07T15:48:13.557-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='San Francisco'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gente'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fiestas'/><title type='text'>San Francisco dándose de topes</title><content type='html'>-¡Pinche viejo pendejo!&lt;br /&gt;El grito es terrible, sulfuroso, malaleche y malamadre, pero se pierde entre el escándalo que nos rodea a todos:&lt;br /&gt;- ...Le pongo otro, y otro más... mire madre, otra olla más y deme cien pesos... ¿quién me da cien pesos?...&lt;br /&gt;- ¡Lleve, llévelas!; sus plantitas en maceta de rana, para la buena fortuna... ¡Llévelas!&lt;br /&gt;- Pase joven, pase... tenemos de marca original y de "simi", pase...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso es que el grito de la mujer da a un tipo maduro, de mirada torva y pantalones deslavados, que al parecer le ha agarrado el trasero (de no malos bigotes, por cierto), se pierde entre el ruido atronador de decenas, cientos, miles de voces de tonos y volúmenes tan diversos, que semeja una moderna Babel.&lt;br /&gt;Y cuando menos lo espera nadie, el tipo de mirada torva y pantalones deslavados cae fulminado por magia de un derechazo inclemente de otro hombre, que lo mira con ganas de matarle a golpes.&lt;br /&gt;-¡Hijo de la chingada!&lt;br /&gt;Alcanzo a ver a la mujer que corre hacia donde cayó el abusador, veo que ella y él, propinan patadas a algún bulto en el suelo, pero la gente que empuja hacia el paseillo obligado por el derredor del parque Hidalgo, me impide ser el voyeur de una santa madrina vengadora.&lt;br /&gt;Sigo viendo los puestos de venta: plantas, ropa, enseres domésticos, comida de todo tipo, incluyendo pizzas y hamburguesas...&lt;br /&gt;Entonces llego a un embudo: la caminata se hace cada vez más lenta. Caminamos a paso de tortuga. Somos como vacas enmatadero y me imagino a un omnipotente matancero, al final del pasillo, dando un golpe seco en mi nuca y mandando mi cuerpo a un destazador...&lt;br /&gt;Veo a lo lejos, una efigie de San Francisco, con su pajarito al hombro, su lobo a los piés y un cordero al otro lado. Lo cargan cuatro fornidos mozuelos de espesa cabellera cortada a lo "mohicano", que van muy serios, pero con caras de apuro. Cuando estoy a dos metros de ellos, en el cielo, comienzan a tronar los juegos pirotécnicos, luces multicolores, gente con un "ahhhh" que se levanta como ola.&lt;br /&gt;Los mozalbetes, furfullan un "chingao" y tratan de pasar rápidamente, pero esa es una tarea imposible. Empujan un poco, pero se equivocan: una señora con bebé a los brazos va un poco adelante y parece caer, se repone, pero su marido se enoja. Voltea furibundo y a empujones, se encamina a los mozuelos que lo ven llegar con cara de espanto; la distancia y el ruido me impiden escuchar la pequeña discusión. Un empujón a uno de los cargadores de Sanfrancisco, lo hace trastabillar. La imagen se balancea peligrosamente y San Francisco cae de cabeza hasta el piso. Dándose topes, rueda con animalitos y ropa. Queda semidesnudo y roto a los pies de la señora con el bebé en brazos.&lt;br /&gt;Veo como lloran los mozalbetes. Veo como llora la señora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-9090017220064919980?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/9090017220064919980/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=9090017220064919980' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/9090017220064919980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/9090017220064919980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2011/10/san-francisco-dandose-de-topes.html' title='San Francisco dándose de topes'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-1213468206347079061</id><published>2010-05-26T00:42:00.000-07:00</published><updated>2010-05-26T01:23:37.652-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><title type='text'>Nunca pensé...</title><content type='html'>Madrugada. El cansancio es tanto que me ha obligado a la vigilia constante. Dejo la cama, con ella en un sueño apacible y reparador. En la sala me espera la cajetilla, el café en la cocina y la computadora en el comedor. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Afuera, las luces de una patrulla que pasa despacio, despacio, como desde hace mucho lo hacen los policías en la colonia Doctores, de la ciudad de Pachuca, Hidalgo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me asomo con el cigarro en la boca. Me cuelgo en la ventana a ver el paso de la patrulla como arbolito de navidad. Al pasar cerca de la casa, avientan un chorro de luz que me lamparea y me obliga a mentarles a su reverenda progenitora. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Algo dicen ellos también de mi madre y mis preferencias sexuales, porque se ríen y siguen su camino, acelerando la patrulla, tal vez pensando en que soy uno de esos tipos duros de cine, que sacaré una 45 automática especial, con casquillos de esos llamados "mata policías" y que haré unos certeros disparos para mandarlos directo a chingar a su madre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En fin que se van, porque no sé qué y me quedo con una especie de risa -rabia que me da para fumar como chacuaco hasta que una camioneta (negra, vidrios polarizados, valentín elizalde con suficientes decibeles como para clasificarlo como crimen de lesa humanidad) se estaciona a una cuadra y de ella bajan dos tipos con cara de pocos amigos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;"Buenas noches", percibo que dice el más viejo (tan viejo como yo) y el otro sólo atina a verme y medirme de manera no muy ortodoxa desde la lejanía y el desgano. "Pinches putos", pienso yo, sólo por no dejar el espíritu barriobajero de la colonia donde vivo, pero la neta que sí, que se me arruga la verruga y el ánimo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Les sigo los pasos. Se alejan de la ventana y el arrugado se alisa con la expectativa de la distancia y veo que los dos se pierden entre la cerrada de la calle Espinoza Arteaga y aparecen minutos después, con mentadas, gritos, golpes y amenazas de por medio a quién sabe quién, con un chaval de unos 20 años, más beodo que Pepe Botella (los franchutes furularán siempre en estos llanos, cercanos a los de Apan, tan queridos por Maxi).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;"Sí, wey, sí", dice el chaval mientras lo llevan casi en vilo los otros dos carimalosos de la camiona negra. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;"Es que la neta, se pusieron acá..." y me quedo pensando en las implicaciones del "acá". También pienso en la capacidad de raciocinio del trío ese que se acerca a la camioneta.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;"Nunca pensé que el alcohol me pusiera así, wey..."&lt;/div&gt;&lt;div&gt;"No te preocupes, wey... ya wey"... contestan casi como plegaria los dos aparentemente sobrios.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;"Ya súbelo atrás, wey"...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y cuando todo parece que será un capítulo sin importancia de borracho rescatado por los cuates, el más joven de los "sobrios", empuja al borracho, dos patadas antes de caer le espeta "¡pendejo!" y entre los ayes del otro, se sube rápido y se escuchan hasta la ventana, unos ayes y unos yas que se apagan cuando el más viejo (tan viejo como yo), se detiene un momento antes de subir y me dice, esta vez amenazante, "buenas noches".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;"Buenas noches", contesto yo, esta vez sin el "pinches putos" del inicio, mientras la camioneta, en reversa, se mete rápido, rápido, por un callejón que me impide ver su placa. Sólo veo una etiqueta roja, grande, con la foto de un señor sonriente y hasta abajo, unas palabras que parecen chiste macabro: "Para que Hidalgo Gane más".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;--&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-1213468206347079061?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/1213468206347079061/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=1213468206347079061' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/1213468206347079061'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/1213468206347079061'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2010/05/nunca-pense.html' title='Nunca pensé...'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-1182810221324700296</id><published>2009-01-29T23:32:00.001-08:00</published><updated>2010-05-26T00:41:57.778-07:00</updated><title type='text'>cambio de casa</title><content type='html'>A partir de hoy, &lt;span style="text-decoration:line-through"&gt;cambio de casa y me traslado aquí. Los dos lectores de este blog, podrán encontrar más información (de variados y distintos tópicos) y algunos de los trabajos que realizo cotidianamente. Salud y gracias a Blogger por este tiempo y este espacio.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;regreso a escribir una columna que nunca debió quedarse sin escribir.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-1182810221324700296?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/1182810221324700296/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=1182810221324700296' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/1182810221324700296'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/1182810221324700296'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2009/01/cambio-de-casa.html' title='cambio de casa'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-5825365179950390001</id><published>2009-01-29T10:55:00.000-08:00</published><updated>2009-01-29T10:57:14.892-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>Entre calles / I de IV</title><content type='html'>&lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[…]  Solemos hacerlo [escribimos] desde la rabia que provoca la injusticia,  el abuso del poder, la corrupción, el miedo, la doble moral mojigata  de aquellos que bendicen con la mano derecha y se masturban con la izquierda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Paco  Ignacio Taibo II / &lt;i&gt;Escribimos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cada nuevo  año que nos toca vivir, esperamos. Algo, un cambio, una nueva vida,  una manera insospechada de ver las cosas, un cambio en la casa, en las  calles, en la ciudad, el estado y el país. Cada año nuevo, la esperanza  se renueva y transcurrimos el primer mes con esa certeza de que “éste  sí es nuestro año”; “este año las cosas sí van a cambiar”  y vemos en una especie de pasmo, pasar las horas y los días en compañía  de nuestros sueños, nuestros anhelos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero  no. No pasa nada que nos diga, que nos indique que nuestras esperanzas,  nuestra espera, se verán recompensadas, la calle sigue igual, “entre  azul y buenas noches”. La casa, si acaso ponemos un esfuerzo que va  más allá de todo propósito de año nuevo, nos da bienaventuranza,  nos da optimismo y una voz (o voces), de ánimo y cariño.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero  lo que es “afuera”, nada cambia. Si acaso, los colores con los que  por tres años, miramos las obras del municipio; el “dibujito” que  se ponía en todas partes al menor descuido y bajo cualquier pretexto.  Si acaso cambia algo es el color de las patrullas (y tal vez ni eso),  las caras que aparecerán en los periódicos. Cambiarán las voces del  presidente municipal (del que habremos olvidado, después de tantos  años, sus andanzas estudiantiles y se perdonarán como tales, como  chapuzadas estudiantiles) y de sus colaboradores. Cambiarán las caras  en las reuniones del DIF municipal, de la primera dama de la ciudad  y tal vez, las caras en los despachos más importantes del ayuntamiento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;No  serán lo mismo, estas calles nuestras con radares vigilantes, con multas  informatizadas y computarizadas que no pagarán nunca los más y los  menos, se quedarán como el chinito, “nomás milando”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;No  serán los mismos nuestros trayectos por la ciudad, porque ahora caminaremos  más o pagaremos más y seguiremos cobrando en el trabajo lo mismo,  porque ya sabemos que todo sube, menos nuestro salario.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Bajará,  eso sí, el gas, la gasolina estará en el mismo precio, pero mientras  tanto, cada día de mercado nos costará cinco, diez, cincuenta pesos  más y eso, como los palos y lo bailado, no hay quien nos lo quite.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cambiarán,  sí, muchas, muchísimas cosas y eso parecería una contradicción,  pero, por alguna magia, por algún portento que nunca acabaremos nunca  de dilucidar por completo, seguiremos viendo la misma miseria que el  año anterior (dicen que más, los que saben de números macroeconómicos)  y seguiremos viendo la misma, agobiante y ardua labor de cada día,  de amas de casa, de padres de familia, de niños, jóvenes y viejos,  por vivir lo mejor que se pueda en las condiciones que mejor se pueda.  Por lo menos, &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“No  estar más jodidos que al año anterior, ¿no?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“’Mejor’  no es la palabra, ¿ve? Tal vez, ‘estar’, así, nomás.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  por esa misma magia por la que nada cambia aunque muchas cosas cambien,  seguiremos escuchando de planes y de éxitos. Y algunos se sentirán  tranquilos y contentos y celebrarán que hacia la mitad del año, volvamos  a ver surgir a toda esa “maquinaria” electoral a la que nos tienen  acostumbrados año con año en el estado. Volveremos a sufrir la pinta  de bardas, el abarrotamiento de espacios con cartelitos inútiles donde  lo que prometerán, será lo mismo de siempre: “más para ti y tu  familia”, “un mejor Hidalgo para tus hijos” y así, &lt;i&gt;ad nauseam&lt;/i&gt;.  Porque sabremos de antemano que nada de eso se cumplirá porque “nadie  es culpable de la crisis”, “nadie está a salvo de la crisis”,  aunque sigamos viendo riqueza a raudales en los mismos de siempre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Pues  si a mí me dieran el salario de Osorio, tampoco me quejaría, ¿no?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Y  qué paga el gober? ¡Nada! Y encima, le pagamos salario… bueno, se  le paga, porque como ya no tengo trabajo, pues no coopero con el fisco,  ¿no?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Y  qué sufren los ricos? ¡Nada! Despiden a los trabajadores y listo.  Ya está corregido. Ellos no se preocupan, seguirán siendo ricos, porque  a ellos sí los ayuda el gobierno, ¿no? Y a mí, ¡quién me ayuda!  No hay plan de contingencia para desempleados de más de cincuenta,  ¿verdad?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  seguiremos pues, igual, con los mismos rencores de siempre, pero más  añejos, más recalcitrantes. Porque no hay nada que alivie todo eso.  En la ciudad de los vientos, la cruda moral de años de mal gobierno,  le hace a “la clase política”, lo que el viento a Juárez.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Entre  las calles de esta nuestra adolorida ciudad, la vida seguirá igual  que siempre y no va a ver poder humano que lo cambie. Veremos lo mismo  de siempre y seguiremos igual que siempre. Nada hay nuevo bajo el sol,  pero, en este mundo de paradojas, hay mucho más que no conocemos y  que se instala en esta realidad que no cambia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Entre  calles, seguiremos viviendo. No nos queda de otra.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-5825365179950390001?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/5825365179950390001/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=5825365179950390001' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/5825365179950390001'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/5825365179950390001'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2009/01/entre-calles-i-de-iv.html' title='Entre calles / I de IV'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-7103492496846229291</id><published>2009-01-18T20:15:00.000-08:00</published><updated>2009-01-18T20:18:15.896-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>La corte de las desgracias</title><content type='html'>&lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;Un  gitano corpulento, de barba montaraz y manos de gorrión, que se presentó  con el nombre de Melquíades, hizo una truculenta demostración pública  de lo que él mismo llamaba la octava maravilla de los sabios alquimistas  de &lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Macedonia_%28region%29" title="Macedonia (region)" rel="wikipedia"&gt;Macedonia&lt;/a&gt;.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="right" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Gabriel_Garc%C3%ADa_M%C3%A1rquez" title="Gabriel García Márquez" rel="wikipedia"&gt;Gabriel García  Márquez&lt;/a&gt; / &lt;i&gt;Cien años de soledad&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a class="zem_slink" href="http://maps.google.com/maps?ll=20.1172222222,-98.7333333333&amp;amp;spn=0.1,0.1&amp;amp;q=20.1172222222,-98.7333333333%20%28Pachuca%2C%20Hidalgo%29&amp;amp;t=h" title="Pachuca, Hidalgo" rel="geolocation"&gt;Pachuca&lt;/a&gt; transita  por todos los climas en un día y sobrevuela los humores de todos los  hombres en unas horas. Es también la ciudad, nuestra ciudad, el espejo  de todo el mundo. Aquí se dan cita los lujos más despampanantes y  las miserias más terribles. El llanto desesperanzador de un niño con  hambre se confunde con el berrinche del niño que quiere su consola  de videojuegos de última generación. En las calles de Pachuca, se  transita en una camioneta de lujo y también en un par de zapatos viejos  y desgastados o en “democrática” combi.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Algunos,  por diversión, se “dan baños de pueblo” y pasean divertidos y  alborozados en rutas que los sacan de su cotidiano ir y venir por los  rumbos “bonitos” de la ciudad y de esos “antros” (qué palabra  tan más vilipendiada por la ignorancia; como muchas otras) donde un  adolescente se puede gastar el equivalente a quince días de trabajo  arduo de muchos de los pobladores de la Novia del Viento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Mira  güey!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡¿Qué  güey?!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“La  ‘esa’ madre…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Ah…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Los  “baños de pueblo” evidencia que los extremos se tocan: la ignorancia  ha dejado de ser patrimonio exclusivo de la pobreza y se ha estancado  en todas las capas sociales (por más que digan algunos que estas palabras  estén fuera de moda o sean políticamente incorrectas) y es la ignorancia  la que, en todos los casos, hermana a pobre y ricos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sin  embargo, hay lugares a los que no alcanza las excursiones de aquellos  privilegiados que comen lo que quieren todos los días y duermen calientes  cada noche. Hay lugares en los que no alcanza la memoria de nadie para  voltear de vez en cuando para ver si suceden algo más que desasosiegos  y desencantos. Hay en la ciudad, lugares llenos de olvido y viento atroz.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero,  a pesar de ser estos lugares, tan sin memoria, no es difícil llegar  a ellos. Basta con seguir “el camino amarillo” de la desgracia y  obtener de “no se sabe dónde”, los arrestos y el estómago requeridos  para ver las caravanas de la desgracia, la corte de las miserias.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Pobrecita  señora! ¡Mira! Y aún con todo, camina…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Qué  le habrá pasado en el ojo a ese señor?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Mi  vida! Tan chiquito y mira qué gritos da…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Mis  vidas! ¡Qué bonito cantan!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Mi  vida… ¿Tienes unas moneditas para los niñitos que están ahí?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Mmmmmm”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Ay!  ¿Qué te cuesta?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  la corte de las desgracias y las miserias apechuga la mirada con “asquito”,  la mirada sublevada de quien pretende salvarlos con “moneditas”  y ¡zas!, extiende la mano, mira como de reojo para todos lados a un  tiempo y cierra la mano para aceptar la limosna de los que van con más  de 10 kilos de víveres para dos individuos dichosos y enamorados.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ya  vendrá después el frío de la tarde, el leve “chips-chipi” de  una lluvia que no se digna en caer y el viento que congela los huesos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ya  vendrán las horas de espanto para llegar bajo el techo, a esa que se  le llama casa y se prepararán aquellos que se llama alimento y vendrán  la caminata larga hacia la noche, hacia esos lugares donde no llegan  los reflectores de programas de beneficencia, a donde no llegan los  miles de puestos de trabajo del sexenio ni los cheques azules con olor  a azufre de los programas federales. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Allá,  en esos lugares donde no volteamos porque no queremos, se arremolinan  las lágrimas y las esperanzas tienen el aroma de las novelas de dupolio  televisivo. Allá, donde la corte de las miserias se convierte en la  reunión de los desamparados, el estómago débil no tiene cabida. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Aquí  un cuerpo sin una pierna.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Allá  los ojos nublados y las manos tullidas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ahí  el bebé que llora sorbiendo los mocos convertidos en alimento nocturno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;¡Pinches  noticias! Sólo nota roja. Sólo esperanza en discursos que nada resuelven.  Sólo declaraciones: que si don fulano dice, que si don sutano dijo.  Que si fulana quiere tener un mejor puesto para gracia y beneficio del  estado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  allá, un cuerpo con forma de mujer que se arrastra y llora y gime y  ríe. Todo a un tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En  la corte de las desgracias hay tiempo para todo, que, al fin y al cabo,  en esta vida todo es pasajero y allá, en algún lugar, nos espera el  reino de los cielos. Entonces, ¿para qué tanto alboroto?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/98c6afe2-1ae5-42e7-8696-6ba3289f7506/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=98c6afe2-1ae5-42e7-8696-6ba3289f7506" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-7103492496846229291?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/7103492496846229291/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=7103492496846229291' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/7103492496846229291'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/7103492496846229291'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2009/01/la-corte-de-las-desgracias.html' title='La corte de las desgracias'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-6581267109671843984</id><published>2009-01-18T20:14:00.000-08:00</published><updated>2009-01-18T20:15:23.600-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>Algo pasa</title><content type='html'>&lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Hay  golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Golpes  como del odio de Dios; como si ante ellos,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;la  resaca de todo lo sufrido&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;se  empozara en el alma... ¡Yo no sé!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a class="zem_slink" href="http://en.wikipedia.org/wiki/C%C3%A9sar_Vallejo" title="César Vallejo" rel="wikipedia"&gt;César  Vallejo&lt;/a&gt; / &lt;i&gt;Los Heraldos Negros.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Lo sabíamos.  Para qué decir que no. Por lo menos, lo esperábamos de un momento  a otro… Claro, los más informados, los que escuchan a diario las  noticias en la radio, en la televisión; los que leen con atención  los periódicos (de los que no buscan en la sección de sociales para  ver si han salido fotografiados en la última fiesta de la “sociedad”),  esos sí, supieron que enero (con esta cuesta como maldición que siempre  nos alcanza, como juramento que siempre se cumple) nos aguardaba una  sorpresa fulminante: ya no pagaremos 4.50 por un viaje sencillo en las  combis de la ciudad. Ahora, con todo y el irrisorio aumento a los “mínimos”,  pagaremos 5.50 por cada persona que tenga que irse al trabajo –a la  escuela, al mercado– en alguno de los “estupendos” servicios de  transporte público municipal e intermunicipal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Porque,  eso cualquiera lo puede ver, el transporte público de la ciudad es  muy deficiente: desde la calidad de las unidades hasta la “pericia”  de los operadores. Todo sin contar las múltiples veces que, por falta  de continuidad o de unidades en servicio, tenemos que irnos de pie (esto,  claro, es un decir, porque, ¿quién puede ir de pie en una combi que  muchas veces no alcanza el metro con cincuenta centímetros? Habría  que decir: irnos sin ocupar asiento”); sin fijarnos en el volumen  (muchas de las veces grosero, por decir lo menos) del estéreo de la  combi; aguantando los malos humores y los malos tratos (como si las  rutas de transporte nos hicieran el favor de llevarnos a nuestro destino);  soportando el “Jesús en la boca” de las altas velocidades y el  “pasito tun-tun” cuando van sobrados de tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;A  todo eso no hay quien le pueda poner precio y aún menos, un alto definitivo.  Los que utilizamos el transporte público de &lt;a class="zem_slink" href="http://maps.google.com/maps?ll=20.1172222222,-98.7333333333&amp;amp;spn=0.1,0.1&amp;amp;q=20.1172222222,-98.7333333333%20%28Pachuca%2C%20Hidalgo%29&amp;amp;t=h" title="Pachuca, Hidalgo" rel="geolocation"&gt;Pachuca&lt;/a&gt;, tendríamos qué  hacer una “huelga”, pero, ¿quién dejará de ir a donde tiene qué  ir? ¿Quién podrá caminar los kilómetros necesarios para ir a la  escuela, al trabajo, a pasear simplemente? Nadie. Por eso, tendremos  que soportar nuevamente un aumento de casi 25% en nuestro amado-odiado  transporte público.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“La  verdad, señor, es que hemos aguantado mucho. De verdad. Dos años con  la misma tarifa y la gasolina ha subido, las refacciones, las llantas,  el servicio mecánico… ¡todo subió menos la tarifa!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Sí…  ya me reclamaron unas señoras, también un señor ya grande… pero  qué se le va a hacer… todos tenemos qué comer, ¿no?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Pues  el que no quiera, pues que no se suba al transporte, ¿no? Total…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Como  todo en este país nuestro, las respuestas van de la verdad matizada  al cinismo absoluto. En este país aquello de la “conciencia de clase”  nunca prosperó. Vaya usted a saber por qué. Todos nos suponemos ajenos  al otro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Si  nosotros no vemos por nuestros intereses, señor, nadie lo va a hacer…  ¡Pues que cada quien vea por su santo!, ¿no? ¿Por qué tendría que  luchar por las amas de casa?… yo trabajo para mi vieja y mis hijos  y ya… ¡Mi familia, pues!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;  Y en esas se nos va la vida. En el desprecio por el otro o en la indiferencia.  A cual más peor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Qué  voy a hacer yo? ¡A ver! ¡Dígame! ¡Más de 50 pesos diarios en ir  y venir! ¡Y con lo que ganamos mi viejo y yo! ¡Qué voy a hacer!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Que  no le hagan al cuento… ya desde el mes pasado, los taxis no querían  cobrar menos de 20 pesos de aquí del centro a la Morelos… ¡No se  vale!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Y  de nada sirve que uno los reporte. Yo no he sabido que le hagan nada  a los abusadores… se han de “arreglar” por debajo, ¿no? Así  se resuelve todo en este país…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Al  final de la jornada, todo es culpa “del otro” o “del gobierno”. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Algo  pasa cuando así pasa, creo yo. Nos vamos quedando sin mucho más que  estas rabias, estos desacatos a todo lo que nunca es y la sumisión  a lo que sucede cotidianamente. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Algo  pasa. De eso, no hay duda.&lt;/span&gt;  &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/ffedbe51-4814-4c63-ba22-b24cb5ac21f3/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=ffedbe51-4814-4c63-ba22-b24cb5ac21f3" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-6581267109671843984?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/6581267109671843984/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=6581267109671843984' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/6581267109671843984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/6581267109671843984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2009/01/algo-pasa.html' title='Algo pasa'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-5672451289923267005</id><published>2009-01-12T16:36:00.000-08:00</published><updated>2009-01-12T16:38:15.803-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mundo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='música'/><title type='text'>Song Around the World 'Stand By Me'</title><content type='html'>-- off the record --&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Us-TVg40ExM&amp;amp;color1=0xb1b1b1&amp;amp;color2=0xcfcfcf&amp;amp;feature=player_embedded&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/Us-TVg40ExM&amp;amp;color1=0xb1b1b1&amp;amp;color2=0xcfcfcf&amp;amp;feature=player_embedded&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-5672451289923267005?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/5672451289923267005/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=5672451289923267005' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/5672451289923267005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/5672451289923267005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2009/01/song-around-world-stand-by-me.html' title='Song Around the World &apos;Stand By Me&apos;'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-3877570839053001143</id><published>2009-01-10T01:51:00.000-08:00</published><updated>2009-01-10T01:53:12.181-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mexico City'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>Nueva decoración</title><content type='html'>&lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Debajo  de los adoquines, está la playa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Anónimo  / &lt;i&gt;Pinta en &lt;a href="http://maps.google.com/maps?ll=48.8666666667,2.33305555556&amp;amp;spn=0.1,0.1&amp;amp;q=48.8666666667,2.33305555556%20%28Paris%29&amp;amp;t=h" title="Paris" rel="geolocation" class="zem_slink"&gt;París&lt;/a&gt;. 1968.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Como todo lo  que va deteriorando a la ciudad, aparecieron poco a poco: en las secundarias,  en las preparatorias; en algunas bardas de Cubitos, en los barrios altos,  en los barrios bravos, en algunos coches olvidados… Se creyó que  era un fenómeno de los barrios pobres y se dejó pasar. Pero de pronto,  todo &lt;a href="http://maps.google.com/maps?ll=20.1172222222,-98.7333333333&amp;amp;spn=0.1,0.1&amp;amp;q=20.1172222222,-98.7333333333%20%28Pachuca%2C%20Hidalgo%29&amp;amp;t=h" title="Pachuca, Hidalgo" rel="geolocation" class="zem_slink"&gt;Pachuca&lt;/a&gt; está lleno de ellos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Critter  PUNK Ley”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Akriti”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Ciber  Vand”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cientos,  tal vez miles de rayones se ven por las calles, los postes, las bardas  de la Bella Airosa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Mire,  ¡mire cómo me dejaron mi zaguán!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Don  Antonio se desespera. Patea la puerta, grita, recuerda progenitoras  ajenas y les desea la furia de los cielos así como a sus retoños.  Mira para todos lados, camina, regresa, vuelve a patear su puerta y  por fin, con un largo respiro, decide,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Bueno,  con pintar y vigilar… porque a la policía nunca se le puede pedir  nada… nunca ven nada, a nadie ni a nada…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Antonio  se despide con un gesto hosco y se mete a su casa. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Yo  miro alrededor. No hay una casa que no tenga una de esas pintas que  mal llaman Graffiti. Rayones puros de colores negros y ocres, la mayoría.  Aunque hay algunos azules, amarillos y hasta vedes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Todos  en la calle han sufrido los embates de los vándalos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Si  por lo menos fueran graffitis de verdad, bueno, hasta se podría pensar  en mantenerlos, ¡pero estos rayones!...”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Trato  de recolectar las palabras en una sola cuadra:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Conty  super”, “Crigala”, “Dos,” “Solos”… de pronto, una señora  me mira y pregunta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Es  del municipio?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cuando  lo niego, se da la vuelta y pretende irse. La detengo y pregunto ahora  yo. Ella duda en responder, pero lo hace al final, casi escondiendo  la grabadora con su cuerpo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Para  mí que son los de la secundaria, ¿ve?”, con la mano, hace un gesto  que se dirige hacia una calle aledaña.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Si  se da una vuelta por allá, verá que hay muchas más pintas, muchas…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  sigo pues, el consejo de la señora. Conforme me acerco a la secundaria,  la densidad de pintura de spray, se acrecienta. De pronto, en una pared,  ya no se lee nada, sólo hay rayón sobre rayón.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Una  mujer se aburre dentro de una papelería de la que se adivina el nombre  por el contenido de los estantes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Al  principio eran pocos, los limpiábamos cada mes o pintábamos la pared.  Pero es inútil. Como que se enoja, ¿ve? Después regresan y pintan  más y más y sobre todo, más alto. ¡Quién sabe cómo le harán!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  sí, se nota. En lo alto de paredes, en los nombres de los comercios,  la pintura vándala ha hecho estragos y no se ve ya si la papelería  es Rosibel o Rosita.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  tal vez se piense que es un fenómeno de las colonias que tienen escuelas  gubernamentales cerca, pero no. Tal vez en estas zonas el fenómeno  es más pronunciado, pero basta pasar con detenimiento sobre la Avenida  Revolución, sobre el Río de las Avenidas, Madero, Juárez y se advertirá  que no queda cuadra limpia, por lo menos una puerta, una ventana, un  anuncio, ha sufrido esta pobre expresión de vandalismo (que no pobre  en cantidad sino en calidad).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero  la ciudad, sus autoridades, su gente, está preocupada más por otras  cosas: el cambio de gobierno municipal; las obras inconclusas; el retiro  de los radares; el problema del agua; el problema de los baches (interminables,  inacabables, incurables); los alcaldes corruptos y ladrones; las elecciones  federales (¿quién conseguirá el ansiado hueso?, es, al parecer, una  de las preocupaciones más apremiantes de todos); y por supuesto, unos  rayones que se comienzan a convertir en plaga y a afear de manera importante  la ciudad, no es, ni con mucho, algo que les vaya a quitar el sueño  a la clase política y sus allegados.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;No  nos vamos a asustar, pues, con esta nueva decoración que no dice nada  en sí y habla mucho del deterioro social que, en plena crisis, se desarrolla  ante nuestros ojos con pasmosa velocidad y sin que nadie haga nada para  detenerlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Violencia  visual, dirían los puristas, pero, claro, ¿quién será purista cuando  los frijoles corren el peligro de desaparecer de la mesa?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/88c9e8a9-73d9-4365-b7ec-a666ff22907d/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=88c9e8a9-73d9-4365-b7ec-a666ff22907d" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-3877570839053001143?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/3877570839053001143/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=3877570839053001143' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/3877570839053001143'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/3877570839053001143'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2009/01/nueva-decoracin.html' title='Nueva decoración'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-3496561816121878216</id><published>2009-01-10T01:50:00.000-08:00</published><updated>2009-01-10T01:51:32.936-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mexico City'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>Reyes</title><content type='html'>&lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mi  canción no es del cielo,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;las  estrellas, la luna,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;porque  a ti te la entrego,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;que  no tienes ninguna.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mi  canción no es tan sólo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;de  quien pueda escucharla,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;porque  a veces el sordo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;lleva  más para amarla..&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Silvio  Rodríguez / &lt;i&gt;Canción de Navidad.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cinco de enero  del nuevo año de dos mil nueve (dicen “d.C.”, porque suponen que  sabemos la fecha exacta del nacimiento del nazareno de Galilea, pero  sería mejor hablar de dos mil nueve de nuestra era, sea lo que fuere  que eso signifique). Decía, cinco de enero de dos mil nueve y hay una  extraña excitación en los alrededores del edificio (si es que se le  puede llamar así a esa masa sin sentido estético o práctico) de gobierno  del estado. Personal de seguridad con radio en la oreja y mirada torva  ve hacia todos lados y hacia ninguno. La gente ha comenzado a llegar  a los alrededores desde las cuatro de la tarde y la cita es tres horas  después. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Y  sí van a pasar los reyes, mami?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Sí,  mi niña. Sí. Y cuando pasen, les avientas tu carta…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Papi!  ¡Papi! Mejor vámonos a la casa…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“No,  hijo. Espérate y verás que te va a gustar…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;La  expectación crece a cada minuto. Los niños piden golosinas, juguetes,  hacen sus momios para ver quien verá primero a los Reyes Magos y por  saber qué personajes pasarán esta noche.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Seguro  estará &lt;i&gt;miqui maus&lt;/i&gt;! ¿Verdad mami?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Sí,  hijo. Sí.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  al paso de las horas, de pronto, un rumor creciente recorre la calle  Guerrero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Sí!  ¡Sí! ¡Ya vienen, ya vienen!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  allá a lo lejos, las luces que delatan la presencia de los Reyes Magos  (“¡Farsantes! ¡Queremos a los verdaderos! ¡Los de siempre!”)  Que avanzan mientras arriba, en el cielo, comienza un juego de luces  y explosiones que a todos encanta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Mira  que chido, papi!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Eso  se vio perrón, ¿no?!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Mira  qué bonito se ve hijo!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Gritos  y algarabía se unen y comienza la esperada Cabalgata de Reyes. Allá  los Reyes Magos que a su paso, provocan que los niños suelten sus globos  llenos de ilusiones y deseos. La esperanza se eleva y alguno que otro,  queda reducido al vaivén del viento, atorado lastimeramente en los  miles de cables que afean el cielo de la ciudad de &lt;a href="http://maps.google.com/maps?ll=20.1172222222,-98.7333333333&amp;amp;spn=0.1,0.1&amp;amp;q=20.1172222222,-98.7333333333%20%28Pachuca%2C%20Hidalgo%29&amp;amp;t=h" title="Pachuca, Hidalgo" rel="geolocation" class="zem_slink"&gt;Pachuca&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Mami,  mami! ¡Se quedó atorado!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“No  te preocupes, mi amor. Igual te van a traer lo que pediste, hija…  ellos sabrán qué quieres…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;El  llanto se transforma en duda y la niña mira sospechosamente a su madre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero  más allá de los pequeños dramas enlazados en cables, la alegría  cunde por igual en todos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Mira  qué bonita la sirenita!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Qué  chistoso baila Sully!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Algo  bueno, sin duda, tiene esta cabalgata que a todos llena de un espíritu  de bondad y alegría.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Cuidado,  hijo! No vayas a golpear a la señora…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Pásele,  pásele señora…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Me  cargas en los hombros, papi?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  también algo nos anuncia la Cabalgata, más allá de la llegada de  los Reyes. Nos anuncia que todo está a punto de terminar; nos dice  que las vacaciones (para los que tuvieron la fortuna de tenerlas) se  acaban y que la cotidianidad rampante se instalará en unos días en  todas las calles y en todos los hogares.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Después  de la Cabalgata y después del seis de enero, algo quedará del espíritu  navideño en todos nosotros, pero será mínimo. Algo más poderoso  que este espíritu tendremos más presente todos los días.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Bueno,  hijos, ya vámonos, que mañana tengo que ir a trabajar…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Además  hay que dormirse temprano para esperar a los reyes…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  cuando acaban de pasar los carros, incluyendo a la ambulancia, a los  paramédicos, a la policía, todos se comienzan a retirar. Se camina  mucho, en busca de una combi, de un taxi que los lleve a casa. Y por  todas calles que convergen en Guerrero, en Juárez, se ven a cientos  de personas que felices, caminan comentando lo bonito de los carros,  la belleza de los personajes o las caras que pusieron todos a verlos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La  noche de Cabalgata termina más pronto para algunos, que al día siguiente,  tendrán que regresar a la cotidianidad rampante donde, el espíritu  navideño, se convertirá sólo en un recuerdo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/0a54e763-7d77-4402-8728-6a3c3adccda6/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=0a54e763-7d77-4402-8728-6a3c3adccda6" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-3496561816121878216?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/3496561816121878216/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=3496561816121878216' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/3496561816121878216'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/3496561816121878216'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2009/01/reyes.html' title='Reyes'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-822523658987016075</id><published>2008-12-29T22:39:00.000-08:00</published><updated>2008-12-29T22:42:13.608-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>Paseos</title><content type='html'>&lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;I  like to move it move it&lt;br /&gt;He  like to move it move it&lt;br /&gt;She  like to move it move it&lt;br /&gt;You  like to, move it!&lt;br /&gt;I  like... Oh i did i have i done i? Did i do i like?&lt;br /&gt;I  think i did i like... ¿We? ¿What about we? ¿They? ¿They? I did they..&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sacha  Baron Cohen / &lt;i&gt;I Like To Move It.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;       &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Días de asueto  para un gran número de personas, las dos últimas semanas de diciembre,  son de quietud para la ciudad. Las calles amaneces desiertas. Sólo  las aves (las que vuelan libres y las que pasarán su vida tras las  rejas), rompen constantemente la calma bucólica (sin el acento peyorativo  que utilizan los “citadinos” de todos lados) que reina en las calles  de La Novia del Viento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Una  señora y su hija, platican alegremente sobre los saldos de la navidad  y las promesas del año nuevo, con una alegría inusitada. Caminan empujando  con un gran carrito del que penden frituras, dulces, algunas frutas  y algunos juguetes simples. Se encaminan hacia algún parque cercano  o hacia algún paradero de camiones. Para ellas, evidentemente, no ha  habido vacaciones, pero el semblante refleja no sólo diversión, sino  gracia y donaire.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Más  allá, un viejo (sombrero tejido, barba blanca con los evidentes signos  del tabaco; su pantalón de mezclilla, peto abotonado, zapatos de uso  rudo y manos curtidas por el trabajo del campo) viejo de ciudad que  nunca ha dejado de ser hombre de la tierra sale al sol con un banquito  en el que se sienta y comienza su diario mirar la calle, en busca de  un asombro (que por otro lado, abundan en nuestras calles) y el día  lo recompensa muy pronto: un perro enorme, negro lustroso, de pisada  fuerte y cara bonachona, llega corriendo a donde está el viejo y le  hunde la cabeza en su regazo. Después le exige (o al menos eso parece  por el gesto que busca la mano del hombre), una caricia: cuando la encuentra,  se echa apacible al lado del hombre, que sólo vuelve a darle de vez  en cuando una palmada en la cabeza.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Ma!  ¿Luego me compras unos chicharrones?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;La  voz del niño resuena fuerte entre las casas del barrio. Viene con su  madre y sus dos hermanos (uno en brazos de su madre, mira divertido  y curioso todos los rincones de la calle. Está en esa edad en la que  toda mirada es una pregunta. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Sí,  hijo, sí…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;La  respuesta de la madre es más un reflejo, un automatismo. Tal vez vienen  de la iglesia, porque las nueve de la mañana de un domingo no es la  hora más correcta para el paseo con los hijos, que sin embargo, para  ellos resulta sí, un paseo fugaz y melancólico.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Más  lejos, unos novios vienen caminando tranquilamente, embelesados, a punto  de sucumbir a ese sopor inocuo del enamoramiento. Sonríen y se dicen  de esas palabritas de pastel que todos hemos utilizado por lo menos  una vez en la vida (los más afortunados las utilizan a diario), tomados  de la mano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿¡Esa  es Josefina!?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Diablos!  Sí, es la hermana de… ¿es la hermana de José Luis?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿No  estaba con?... ¡Sí!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Sí”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“…Y  ya estaban comprometidos…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Una  mujer, tal vez su esposa, ha llegado con su banquito donde se encuentra  el viejo y el perro a su lado. Han visto pasar a los novios y se han  escandalizado. Es de esas pequeñas cosas de las que viven, ahora que  ya no pueden salir mucho de su casa, de su barrio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Vieja…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Eh…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿No  quieres ir a dar una vuelta?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;La  señora sólo asiente y se deja tomar de la mano. Se levantan los dos  y comienzan a caminar. El perro enorme que está junto a ellos, se levanta  y camina justo detrás de la pareja. Se me pierden al dar la vuelta  a la esquina. Yo sigo en mi puesto de observación, grabando, escribiendo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Después  de media hora, la pareja ha regresado. Se sienta él y ella entra a  la casa. El perro busca de nuevo una caricia y la encuentra. Vuelve  después con dos tazas y le ofrece una a su esposo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Se  sienta después con una sonrisa en los labios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Estuvo  bien la vuelta, ¿verdad?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El  viejo asiente, también, con una sonrisa.&lt;/span&gt;  &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/85dce773-d1b8-4df5-96ca-77a2c0c292c8/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=85dce773-d1b8-4df5-96ca-77a2c0c292c8" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-822523658987016075?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/822523658987016075/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=822523658987016075' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/822523658987016075'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/822523658987016075'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2008/12/paseos.html' title='Paseos'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-6293807057795177577</id><published>2008-12-27T03:07:00.000-08:00</published><updated>2008-12-27T03:08:46.824-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>Desde la rabia</title><content type='html'>&lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[…]  Solemos hacerlo [escribimos] desde la rabia que provoca la injusticia,  el abuso del poder, la corrupción, el miedo, la doble moral mojigata  de aquellos que bendicen con la mano derecha y se masturban con la izquierda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Paco  Ignacio Taibo II / &lt;i&gt;Escribimos&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Aureliano ve  la calle. Cientos de comercios buscan a como dé lugar, que los transeúntes  pasen a sus locales a comprar lo que venden: desde celulares al último  grito de la moda, hasta cadenas de oro de 12 kilates, pasando por ropa,  café, martillos y taladros, tacos, comida corrida, carnitas, flores  y el sin-fin de productos chinos que ahora conforman el grueso de oferta  en la populosa calle de Guerrero. Pachuca “guerrerea” todos los  días, pero cuando las vacaciones se acercan y el dinero está menos  escaso que de costumbre, el triste deporte del consumismo se acrecienta  y los ánimos se encienden con los colores de la temporada. Y Aureliano  ve la calle.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Aureliano  X, con unos pantalones de mezclilla, botas picudas de piel de avestruz,  una tejana que deja ver los 300 dólares de su precio por todo el tejido,  cinturón con hebilla dorada (no supe, no quise preguntar si en realidad  era de oro) y cadena pesada, ésta sí de oro; ve casi con asombro todo  este movimiento desde la esquina de Juárez y Guerrero. Es como si no  se atreviera a entrar a un tugurio de mala muerte. Se ha detenido desde  hace más de cinco minutos y no acierta un solo paso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Desde  ahí, ve los autos que vienen con ganas de pasar sobre gentes y autos;  con ganas de llegar antes que nadie a un lugar inexistente donde estacionarse  (en Pachuca, todavía pensamos que habrá lugar justo frente a nuestro  destino) y por eso, son capaces de mentar madres, de imprecar contra  todo y contra todos. Aureliano los ve con un asombro que raya en el  asco.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Está  cabrón, ¿no vale?”, le digo como para empezar a hablar y, secretamente,  enciendo la grabadora, pero el hombre lo percibe claramente. “¿Es  reportero?”, me pregunta. Yo por no entrar en explicaciones sin sentido,  asiento y ya presentados en estos términos, vuelve a mirar hacia “adentro”  de la calle.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Cuando  me fui”, me dice y acerco en el acto la grabadora, “esta calle era  otra. No había tanto desmadre, ¿see?” Y ese es el comienzo de una  charla que dura casi media hora. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Aureliano  tiene 28 años, pero parece de 35 o más. La piel la tiene bien curtida  por el calor y el frío, “por la chinga, ¿see, men? Porque cuando  uno está por allá” (y su mano hace un ademán que señala invariablemente  al norte), “no le queda más que la chinga o se muere de hambre o  se vuelve un pinchi drogadicto”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Aureliano  llega a su tierra después de 15 años de estar en “esa pinche tierra,  que ¿see? Es casi como estar aquí, pero más cabrona”, y el “cabrona”  suena extraño, como si le costara trabajo esa combinación de labiales  y fricativas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Aureliano  sigue viendo la calle. No se atreve a entrar porque intuye que no verá  lo que recuerda de su tierra. No sabe si podrá comunicarse con su gente,  “¿you now? Hay veces que no me acuerdo de las palabras…” Porque  este hombre es de aquellos que debieron aprender un idioma a fuerza  de no morir de hambre, a fuerza de querer ganar más dinero “para  mandarle a mis papás, ¿see? Porque no había cash y en la pizca no  sacaba mucho… además, cuando uno está tan chavo, las tentaciones  son very strong, ¿you now?”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Una  mujer joven, chaparrita, morena, pasa junto a nosotros; Aureliano la  ve: voltea la vista hasta que da vuelta en la siguiente esquina. Después  voltea con una mirada que pide complicidad. Trato de que así sea y  lo refuerzo con una sonrisa. “De esas casi no se ven allá… y ya  me aburrí de güeritas flacas, ¿you now? ¿See?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Aureliano  X mira la calle y no se atreve a recorrerla; porque “uno se va con  ganas de que las cosas acá cambien, ¿you now? Y me fui chavo porque  sabía que aquí no conseguiría mucho y estaría tan jodido como mi  papá. Me fui para que ellos y yo, tuviéramos cosas para progresar,  ¿see? Aprendí gabacho y después de la pizca, me fui a la construcción,  de capataz, de chingón, pues. Y sí, gané harto, bueno, más que muchos  paisanos. Hasta me querían de socio los patrones”, y mientras habla,  la voz se le seca más y más y el volumen, de pronto, sube casi hasta  el grito. De él me entero de los inviernos entre el lodo y el cambio  de vigas; de la compra de camionetas cada vez mejores; de una mujer  que lo dejó cuando decidió abortar; de la muerte de su padre y el  llanto solitario en un cuarto sucio y maloliente “porque había qué  ahorrar, ¿see? Porque el rancho necesitaba dinero para cada cosecha,  para cada temporada y luego los animales y el alimento, ¿you now? Y  así me quedé 15 años allá…” y de nuevo ese ademán que denota  añoranza y coraje, “aguantando cada año solo y mandando el dinero  para acá… ¡Y para qué! ¡Fuck! ¡Fuck!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;La  gente que pasa, nos mira un poco asombrada. Un tipo que lanza improperios  en “espanglish” es algo inusitado, pienso. Y si a eso le sumamos  al otro tipo que detiene una grabadora frente al frenético “pocho”  que habla y habla sin parar, es comprensible el asombro de los transeúntes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Uno  de los boleros de los arcos, hace una seña a su cliente, para indicar  locura. Y tal vez tiene razón. Esto es un gran manicomio que no respeta  la temporada de amor, paz y felicidad decembrinas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Aureliano  sigue escupiendo su rabia, “y ahora que vengo, me tratan como si fuera  un apestado. Desde Juárez hasta aquí, me han quitado no menos de 1,500  dólares. ¡Cabrones! Si entre todos los paisanos, casi mantenemos a  este país…”, le concedo, naturalmente, la razón al paisano desaforado,  rabioso, defraudado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Y  sí, mire, hay más comercios, hay más gente, pero yo veo más miseria,  más pobreza, más malas caras. Por lo menos allá (de nuevo, ese ademán  que comienza a adquirir significados más profundos) ya sabía cómo  moverme. Aquí no sé ni quién me va a robar…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cuarenta  minutos dura la conversación (casi monólogo) con Aureliano. Al final,  no se atreve y regresa por su camioneta para regresar “al rancho”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Yo  no vuelvo más, me dice. Total, si me puedo llevar a mi madrecita, ya  no vuelvo…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Le  creo. Le creo firmemente a Aureliano X., porque muchos quisieran irse  y no volver. Le creo porque habla desde la rabia acumulada, desde la  rabia. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-6293807057795177577?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/6293807057795177577/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=6293807057795177577' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/6293807057795177577'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/6293807057795177577'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2008/12/desde-la-rabia.html' title='Desde la rabia'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-4388951910468522502</id><published>2008-12-27T03:06:00.000-08:00</published><updated>2008-12-27T03:07:41.077-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pisa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fibonacci'/><title type='text'>Como trayectoria de electrón</title><content type='html'>&lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[…] &lt;i&gt; La secuencia 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 35, 55, 89… fue descubierta  alrededor del año 1202 por Leonardo de Pisa, hijo de Bonaccio, llamado  en consecuencia “Filius Bonacci” o, abreviadamente,  “Fibonacci. Tiene ciertas curiosísimas propiedades matemáticas y  puede ser definida como: &lt;/i&gt;FIBO(&lt;i&gt;n&lt;/i&gt;) = FIBO (&lt;i&gt;n&lt;/i&gt; – 1)  + FIBO (&lt;i&gt;n&lt;/i&gt; – 2) para &lt;i&gt;n&lt;/i&gt;&gt;2 | FIBO(1) = FIBO (2) = 1&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Douglas  R. Hofstadter / &lt;i&gt;Gödel, Escher, Bach&lt;/i&gt;: u&lt;i&gt;na eterna trenza dorada.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pachuca. Siete  treinta de la mañana de un día laboral cualquiera (que cualquiera  es laboral para muchos); es decir, uno que no tenga muchas nubes encima  ni precipitaciones por delante. Uno de esos días que solemos llamar  buenos días, aunque en realidad sólo nos refiramos a los efectos climáticos  sobre el entorno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Decía,  pues, un día laboral cualquiera y si tiene la fortuna o la desventura  (según se vea) de no trabajar a esa hora, puede caminar hasta el cerro  de Cubitos, ahí donde se levanta una cruz blanca, de la que suelen  servirse algunos cientos de feligreses católicos cada semana santa  de cada año para celebrar uno de sus más solemnes ritos ceremoniales;  ahí, decía, se encuentra de vez en cuando, José Gurruchaga (José  López Gurruchaga, pero él prefiere omitir el primer apellido “porque  mi padre no merece que lleve su apellido”). Y ahí, junto a este hombre  de piel enjuta y ojos eternamente vidriosos, puede usted hablar sobre  el clima, sobre la política del municipio, del estado, del país o  del mundo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Toda  la política es una porquería. No hay quién se salve. Todos pueden  posponer los ideales en nombre del beneficio de la familia… ¿no?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Puede  hablar con toda parsimonia sobre esa nata gris-café que, cada día  más ominosa, amanece colgada de las nubes de nuestra otrora límpida  ciudad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿La  ves? Es como una nata a punto de desgajarse. Es como un mal aliento  a punto de tocarte la cara. Lo peor es que nadie dice nada. No veo cómo  la van a quitar. Si no fuera por los vientos que entran a la ciudad,  seguro estaríamos peor que la capital…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pepe  Gurruchaga tiene palabras para casi cualquier tema que se le ocurra  al interlocutor que aguante sin develarlo, el olor de su ropa, de su  cuerpo que hace ya años, no conoce el agua.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“La  última vez que me bañé, sería por allá del noventa y nueve… ¡Para  qué lo quiero! Nadie me ve ni a nadie quiero ver.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Después,  mientras veo desde este privilegiado mirador cómo se expande la nata  de polución pachuqueña; mientras allá abajo, los automóviles y las  personas inician ese eterno ballet del ir y venir por las calles, por  las casas y las oficinas, por las pocas fábricas que dan trabajo, Gurruchaga  comienza a balbucear algo sobre la muerte inminente del comercio citadino.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“…porque  no hay quien pueda competir con sus precios…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;A  lo lejos, hacia el sur, veo el estadio tuzo que tanto cuesta al estado  y tanto da a ganar a unos cuantos. Pírrico triunfo de una afición  mediatizada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Quién  podrá comprar tanto para dar tan barato…?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Al  pie del pequeño cerro, veo a esa gran cadena de supermercados para  mayoristas que lleva por nombre el acrónimo del nuestro vecino país  del norte y pienso en una malsana correspondencia que dista mucho de  ser casual, me imagino.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Cómo  te explicas que seamos un estado pobrísimo y haya cadenas transnacionales  que no dejan títere con cabeza…?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Los  bocinazos llegan casi límpidos hasta donde nos encontramos. Se puede  imaginar el caos que de pronto hay en esta ciudad a las siete, a las  ocho y a las nueve de la mañana de todos los días. Esa lucha incesante  por obtener el mejor lugar para dejar a los hijos más cerca de la escuela.  Esa lucha por obtener más “pasaje” para la combi, para que salga  más pronto la cuenta y la gasolina y lo demás… ¡vénganos tu reino!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Desde  aquí, la casa del gobernador luce muy bien. Lo mismo que el palacio  de gobierno que el Juárez monumental del la Plaza. Igual de nítido  el río de las avenidas que cierto segmento de Everardo Márquez. Se  adivina también Revolución con sus palmeras y con más imaginación  que enfoque, puede uno imaginar los cuellos de botella de Abasolo y  los baches de avenida del Minero. Las torres gemelas de la UAEH se ven  grises y manchadas, aunque tal vez sea sólo el efecto de la contaminación  que a esta hora de la mañana no se disipa del todo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Escucho  entonces retazos de la voz de Gurruchaga, que intenta explicarme algo  en un papel con lamparones de grasa en el que apenas puede escribir  algo con el bolígrafo que le presté.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Cuando  un electrón se propaga, puede emitir y reabsorber un fotón tras otro,  o bien incluirlo…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;   &lt;a name="0.1_graphic06"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;img src="http://mail.google.com/mail/?name=ccf32a38c42f1f28.jpg&amp;amp;attid=0.1&amp;amp;disp=vahi&amp;amp;view=att&amp;amp;th=11e414c899b4276d" alt="Your browser may not support display of this image." width="1" height="1" /&gt;La  figura es un poco extraña…&lt;/span&gt;&lt;a name="0.1_graphic09"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;img src="http://mail.google.com/mail/?name=ccf32a38c42f1f28.jpg&amp;amp;attid=0.1&amp;amp;disp=vahi&amp;amp;view=att&amp;amp;th=11e414c899b4276d" alt="Your browser may not support display of this image." width="1" height="1" /&gt;&lt;a name="0.1_graphic0A"&gt;&lt;/a&gt;&lt;img src="http://mail.google.com/mail/?name=ccf32a38c42f1f28.jpg&amp;amp;attid=0.1&amp;amp;disp=vahi&amp;amp;view=att&amp;amp;th=11e414c899b4276d" alt="Your browser may not support display of this image." width="1" height="1" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Tan  extraña como las que forma ese caos en el río de las Avenidas y Everardo  Márquez: todos quieren pasar a un tiempo y nadie pasa a tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="font-family: trebuchet ms;" align="justify"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“…cuando  el caso ideal se transforma, el electrón asume un comportamiento periódico…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Gurruchaga  me quiere explicar alguna teoría sobre la dificultad de poder trazar  todas las trayectorias posibles de un electrón mientras se desplaza.  Yo no tengo la capacidad de seguir el curso de su pensamiento. Me quedo  a su lado, simulando que lo escucho, pero lo que en realidad veo, es  esta ciudad que por momentos desconozco y conozco a un tiempo. ¡Exacto!  Como trayectoria de electrón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/16883815-bba1-4768-a713-baf1c676e5ac/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=16883815-bba1-4768-a713-baf1c676e5ac" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-4388951910468522502?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/4388951910468522502/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=4388951910468522502' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/4388951910468522502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/4388951910468522502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2008/12/como-trayectoria-de-electrn.html' title='Como trayectoria de electrón'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-8238389068746848100</id><published>2008-12-27T03:05:00.000-08:00</published><updated>2008-12-27T03:06:22.673-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>Ahora es cuando</title><content type='html'>&lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Justamente  en estos momentos en que la confusión reina terriblemente en la atmósfera;  como extraños microbios venidos de otras galaxias, que mandan mensajes  telepáticos, haciendo ver realidades que corresponden a las dimensiones  adecuadas, El Profeta del Nopal […] en sus híbridas visiones […]  me dijo un día de oníricos sueños y arquetípicos símbolos,   que tenía que recetarles por las trompas de Eustaquio, a todo el personal,  estos mensajes, del Profeta del Nopal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Rockdrigo  González / &lt;i&gt;El Profeta del Nopal.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cierto. La  mayor parte del año (que no todo, porque sin las épocas de bonanza  colectiva, ¡qué sería de nuestra pobre clase comerciante), los pachuqueños  asistimos a los centros comerciales y a los paseos de compras tradicionales  (Guerrero, Revolución), con el único afán de salir un poco de la  rutina y regalarnos una caminata de sueños, donde los aparadores son  el reflejo de los deseos y los automóviles ajenos, las envidias del  fin de semana. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Porque,  cualquier ser humano con poca atención, se dará cuenta que los centros  comerciales de la ciudad capital del estado de Hidalgo, lucen rebosantes  todos los fines de semana, aunque las bolsas que casi todos cargan,  sean más bien escasas y sobre todo, llenas de víveres (que es lo que  más falta le hace a todos los hogares medios de la ciudad). Los pasillos  de las plazas (¡qué modernas! ¡Cuánta luz!) siempre atestadas pero  con escasos compradores reales, ven llegar su agosto en pleno diciembre  mexicano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Mamá,  mamá! ¡Mira! ¡Es es el celular que quiero que me compres!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Ya  viste esa bolsa, viejo? ¿Verdad que está bien bonita?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Ay,  mi amor! Creo que con este frío, voy a necesitar ‘esa’ chamarra…  ¡Está bien linda!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Porque  ahora sí, este diciembre –y una vez empezado el largo y sinuoso camino  hacia la escabrosa cuesta de enero– Pachuca se transforma (tal vez  con todo el país y, aún más, el mundo entero), en una real plaza  de consumo desbordado, alucinante, irreal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Llévame  a ver el Cascanueces, vida!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Y  si nos embarcamos con ese carrito?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Te  acuerdas de la vajilla esa que vimos? ¿Y si la compramos? La que tenemos  ya está muy vieja…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Me  llevas a comer allá donde me dijiste…?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pachuca  olvida por un momento (y tal vez sea por muy poco tiempo), las amenazas  de recesión (que no existe, claro, aunque el peso se haya devaluado  casi 40%); los cambios de administración municipal (que con ley de  transparencia tan mal hecha, ¿para qué nos ocupamos de las cuentas  que dejan?); la violencia rampante (con que no nos toque en mala suerte,  ¡que siga la mata dando!); el desempleo desenfrenado (¿qué no nacimos  para estar pobres por toda nuestra vida?); la pobreza terrible que avanza  sin freno (¿pobres? ¡Pobres lo que quieren ser pobres!) y la tristeza  cotidiana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Por  ahora, es tiempo de ganancia para unos, de gasto para otros y para la  gran mayoría, el tiempo de la fantasía consumista que todo lo consume.  Hay que “ganar” a toda costa y contra todos los pronósticos, algo  del dinero que se tira a manos llenas desde todos los rincones de la  ciudad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Mire,  ahora es cuando. Todos quieren taxi, casi nadie se va en combi. Es una  buena época para nosotros. Entonces, hay que aprovechar, que luego  en enero, no hay nada…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Lo  que no vendimos en todo el año, a veces, en un mes se vende. Tenemos  la bodega a tope y, primero Dios, acabamos antes del 25 con la mercancía…  digo, la que mejor se vende…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Ya  compramos unos costalitos de mercancía… ya sabe, cacahuates, betabeles,  guayabas… si lo vendemos todo, podremos estar tranquilos el mes que  viene… entonces, ya Dios dirá.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;El  comercio Pachuqueño se ha preparado bien para esta temporada. Hay casi  cualquier cosa imaginable en las tiendas, casi cualquier cosa comestible  en los restaurantes, en los mercados y en las casas de ultramarinos;  porque eso sí, diciembre sin alcohol, sin botana, sin desvelos y sin  parrandas, no es diciembre. No podríamos imaginar una temporada sin  los efluvios del dios Baco.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Sí.  Hemos comprado una gran cantidad de vinos de todo tipo y, esos, se lo  aseguro, se van a acabar antes del 25. Para la tomadera, siempre habrá,  jefe…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pues  sí. Ahora es cuando y Pachuca no pierde la oportunidad de hermanarse  con el resto del planeta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/e43d8d7d-ba0b-41f0-bab7-df70cfac4694/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=e43d8d7d-ba0b-41f0-bab7-df70cfac4694" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-8238389068746848100?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/8238389068746848100/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=8238389068746848100' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/8238389068746848100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/8238389068746848100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2008/12/ahora-es-cuando.html' title='Ahora es cuando'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-1993334559613631916</id><published>2008-12-27T03:04:00.000-08:00</published><updated>2008-12-27T03:05:19.169-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Juan Diego'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tepeyac'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Carlos Fuentes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mexico City'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>L@s guadalupes</title><content type='html'>&lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[…] &lt;i&gt; Consuelo, la mujer que volverá a abrazarte cuando la luna pase, tea  tapada por las nubes, los oculte a ambos, se lleve en el aire, por algún  tiempo, la memoria de la juventud, la memoria encarnada&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Carlos  Fuentes / &lt;i&gt;Aura&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Muy lejos,  escondido de todas y todos, ha quedado aquel sermón de Fray Servando  Teresa de Mier en la Basílica de Guadalupe de la ciudad de México  (la Nueva España americana) que incendió los humores y disparó los  ánimos de cuantos lo escucharon y de quienes, al correr de los años,  lo leyeron. Blasfemo, mercachifle, charlatán, fueron los apelativos  más suaves que le endilgaron al dominico, en ese afán de la jerarquía  católica por desaparecer a todo lo que no se ajusta a su canon.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;José  Servando de Santa Teresa Mier, hizo pública una teoría que venía  masticando desde hacía tiempo: un cristianismo “distorsionado”  había pervivido en los habitantes del nuevo continente. Quetzalcoatl  sería uno de los apóstoles y habría profetizado que llegarían más  como él (esto ya era muy arriesgado y audaz en sí mismo) y les permitirían  vivir conforme a la enseñanza del único y verdadero dios. En esta  misma tónica, Servando decía que la guadalupana era aquella que los  indígenas llamaban Tonantzin (que ahora nos dicen los expertos que  “disfrazaron” a ésta para poder seguir adorándola en sus nuevos  ropajes europeos) y que era por eso que la madre del creador habíase  aparecido al indígena Juan Diego.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Rasgaduras,  gritos, sombrerazos, anatemas, defenestración. Todo para aquel fraile  que intentaba una explicación “más científica” del milagro del  Tepeyac.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Como  es lógico, los ecos de ese sermón se escucharon por todos los territorios  de la corona española. Y también, como sucede con las historias que  mellan la conciencia histórica de los pueblos, la teoría del dominico  permeó más de lo que hubieran querido los españoles y los criollos  en el poder. Más pronto que tarde, Guadalupe era casi un sinónimo  de Tonantzin y Tonantzin, como es de suponerse, representaba una fuente  de identificación para los pueblos sometidos a la corona ultramariana  que dictaba destinos, muertes y vida sin haber nunca puesto un ojo en  este lado del hemisferio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  algo cierto debería de haber en las palabras del regiomontano Mier,  porque desde que siempre, desde que hizo irrupción en la tilma del  nahua Juan Diego, la guadalupana restituyó fe, esperanza y confianza  en millones de mexicanos y con el correr de los años, en millones de  latinoamericanos. Incluso un papa se declararía devoto suyo (y no a  la española, como sería de suponer).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Tanto  peso adquirió la figura y el simbolismo de Guadalupe, que las basílicas  dedicadas a su culto surgieron rápidamente a lo largo y ancho del territorio  nacional y congregaron a decenas de miles de devotos que no podían  ir hasta las faldas del Tepeyac, allá, en el valle de México. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Así,  hoy lo puede ver cualquiera en el atrio de la llamada “villita”  de Pachuca. Hombres corpulentos, recios, con un cuadro de proporciones  descomunales a la espalda, de rodillas (rodillas “pelonas”, &lt;i&gt;but  of course&lt;/i&gt;, para que “valga más”) sangrantes y ojos rasados  de lágrimas, implorando favores, agradeciendo intercesiones. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Si  algo atrae ahora (como hace siglos Tonantzin) Guadalupe, es la presencia  masculina que se arrodilla, se humilla y se dirige suplicante a la gran  mujer que se destaca al fondo del templo católico. Revancha femenina  o reconocimiento de superioridad, los guadalupes no tienen empacho en  mostrar su hombría con lágrimas amargas (algo que ni con un brazo  cortado podrían hacer en otra parte), con cantos entusiastas y plegarias  suplicantes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Guadalupe  o el convencimiento de la fundamental feminidad del mundo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Guadalupe  o la revancha velada contra el machismo radical.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Doce  de diciembre de todos los años: el espectáculo de la fe o la constancia  de lo inagotable que puede ser la esperanza.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Diciembre  guadalupano y navideño: la casa por la ventana de todos los pobres  y las casas rebosantes de comerciantes. L@s guadalupes o las causas  fortuitas de la dominación. Dilemas que muchos, incluyendo al célebre  tránsfuga Servando (tránsfuga a fuerza de persecución y no por interés  propio, como existen muchos hoy en día), trataron de resolver de la  mejor manera en su tiempo, en su espacio y en concordancia con sus particulares  circunstancias.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Guadalupes  por todos lados: los religiosos, los comerciantes y los políticos.  No importa el caos (ese siempre ha existido), porque ya se sabe, a río  revuelto…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Lo  que importa es “respetar” y “fomentar” la tradición, que deja  ganancias espirituales y sobre todo, monetarias.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Diciembre  de negros presagios, de malos augurios. Pero no importa, a reventar  plazas y calles, a reventar el bolsillo con limosnas, ofrendas y presentes,  que para eso se chinga uno todo el año, para que las ganancias de los  mismos de siempre: de dios y del diablo.&lt;/span&gt;  &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/055e778d-7e04-4beb-abd6-7b429c621845/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=055e778d-7e04-4beb-abd6-7b429c621845" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-1993334559613631916?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/1993334559613631916/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=1993334559613631916' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/1993334559613631916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/1993334559613631916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2008/12/ls-guadalupes.html' title='L@s guadalupes'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-1953748426613393919</id><published>2008-12-27T03:02:00.000-08:00</published><updated>2008-12-27T03:04:11.424-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>En casa</title><content type='html'>&lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Ni  la lógica ni los sermones convencen,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La  humedad de la noche penetra con más intensidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(Sólo  lo que por sí mismo es evidente a cualquier hombre o&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cualquier  mujer), es así.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sólo  es así lo que nadie niega&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Walt  Whitman /  &lt;i&gt;Song of myself&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Día “lagañoso”,  dice doña Toni, cuando voltea a ver el cielo pachuqueño en esta mañana  sin retorno. Ha comenzado diciembre desde hace unos días y “no pinta  color”, vuelve a declarar en su jerga doña Toni, convencida de que  “estos tiempos de Dios” son muy extraños. Pero hoy no coincido  con mi casera, por más lagañoso que esté el día, por más nublado  que aparezca el horizonte. Hoy, parece, es una de esas jornadas que  se recuerdan siempre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Una  combi, tal vez dos para cruzar la ciudad de cabo a rabo. Eso es Pachuca,  todavía. Con sus tramos de alebrije y sus tramos de laberinto, pero  todavía se puede cruzar la ciudad con solo cuatro pesos y cincuenta  centavos. Cuatro cincuenta, es el precio para poder estar en la reunión  anual del trabajo. Cinco monedas para estar en una familia que se esfuerza  día con día por llevar a la calle, aquello que cambia nuestra percepción  de las cosas y aquello que cambia radicalmente la ciudad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  en el trayecto, los baches de siempre, los cuellos de botella donde  los dejamos el último día (no importa cuántos pasos a desnivel, cuantos  distribuidores centenarios, cuantos remozamientos –que duran a penas  lo necesario para que salga del poder el responsable– porque apenas  se va uno, llega otro), los mismos vendedores ambulantes, los mismos  comercios semivacíos de la ciudad (¿dónde están todos los empleos  generados?). Es decir, esta ciudad que parece no moverse, que parece  tan quieta de pronto, es una cauda sin igual de constante transformación.  Apenas volteamos, un comercio más que durará apenas un parpadeo; un  grito y de pronto, ya está un nuevo vendedor de cocoles o de dulces  o de cigarros sueltos (por más que se esfuerce el gobierno en que eso  no suceda).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero  se llega a tiempo, que en estos tiempos de embotellamiento cotidiano  ya es mucho. Se llega de la ciudad a la ciudad para estar ahí, en casa.  Se llega al lugar donde escribir es posible, donde estar es placentero.  Se llega a ver a la gente, a las personas que con su entusiasmo, con  su fuerza, han posible que la palabra impresa tenga esa magia que sigue  despertando el papel que muchos tirarán más tarde y que otros, muy  pocos, guardarán como cosa buena.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ser  parte de una comunidad tan preclara, es de pronto un compromiso muy  grande. Exige de ti, ese tipo de actividad que suelen llamar “cultura”  o “intelectualismo” o “información oportuna”. Así, se tiene  que leer por kilos o metros (como guste visualizar el material) y se  precisa cierto espíritu de desapego por la comodidad del trabajo de  panta, ese donde se sabe de antemano a qué hora se llega y a que hora  se sale; qué trabajo se hace en cuánto tiempo y a qué precio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;En  esta familia de gente de letras, de gente que comunica, eso no es posible.  Se acaba “hasta que se acaba” y aún así, de repente no se acaba  cuando dicen los demás que se acaba.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Pasen,  pasen… subiendo por las escaleras…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;  Y ahí están todos: redactores, reporteros, editores, diseñadores,  los grandes jefes y los grandes trabajadores. Todos con la vista puesta  en las escaleras de acceso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Mira,  aquí está fulanita… te presento a…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sonrisas  y pláticas donde las palabras que en otro contexto suenan a dominguera,  salen al paso como la cotidiana muletilla de un adolescente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero  todo es rápido. Más rápido de lo que se quisiera. Porque hay que  escribir, hay que cubrir los incendios, las declaraciones de los políticos,  de los no políticos, los asesinatos, los desaparecidos, los asaltos,  las balaceras por los territorios, los futbolistas tuzos y los deportistas  de todos lados. Las funciones de cine, los chismes de las estrellitas  de moda… todo. Porque todo cabe en un jarrito… reza el dicho.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Y  más rápido que el lleno total, la casa de nuevo pareciera una jaula  de locos porque el trabajo es así de demandante. Son ellos, los de  esta casa, unos héroes a los que pocos reconocimientos les llegan.  En lo que vale y para lo que sirva, el mío a esta gran casa editorial  que hace posible el diario en el que tengo el honor de escribir.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-1953748426613393919?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/1953748426613393919/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=1953748426613393919' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/1953748426613393919'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/1953748426613393919'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2008/12/en-casa.html' title='En casa'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-3137161520457705968</id><published>2008-12-09T11:59:00.000-08:00</published><updated>2008-12-09T12:02:22.085-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>El sonido de la calle</title><content type='html'>&lt;span class="zemanta-img" style="margin: 1em; float: right; display: block; width: 212px;"&gt;&lt;a href="http://commons.wikipedia.org/wiki/Image:Reloj_Monumental_en_Pachuca_de_Soto_%28Hidalgo%29.jpg"&gt;&lt;img src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/5/59/Reloj_Monumental_en_Pachuca_de_Soto_%28Hidalgo%29.jpg/202px-Reloj_Monumental_en_Pachuca_de_Soto_%28Hidalgo%29.jpg" alt="Clock Tower Monument" style="border: medium none ; display: block;" width="202" height="268" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="zemanta-img-attribution"&gt;Image via &lt;a href="http://commons.wikipedia.org/wiki/Image:Reloj_Monumental_en_Pachuca_de_Soto_%28Hidalgo%29.jpg"&gt;Wikipedia&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Hay  en México diversidad de gritos callejeros […] proferidos por centenares  de voces discordantes, […]: '¡Carbón señor!' El cual, según la  manera como le pronuncia, suena como '¡Carbosiú!'. Más tarde empieza  su pregón el mantequillero: '¡Mantequía! ¡Mantequía de a real y  di a medio!' '¡Cecina buena, cecina buena!'; interrumpe el carnicero  con voz ronca. '¿Hay sebo-o-o-o-o?' Esta es la prolongada y melancólica  nota de la mujer que compra las sobras de la cocina, y que se para delante  de la puerta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Madame  Calderón de la Barca / &lt;i&gt;La vida en México durante una residencia  de dos años en ese país.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Que no somos  aquel país que madame Calderón de la Barca conoció y al que admiró  y detestó por momentos, es más que evidente. Atrás quedaron los gritos  que describe tan minuciosamente en sus impresiones sobre México, las  vestimentas y las costumbres. Muchas cosas de nuestra tierra han cambiado:  ya no somos el pueblo de andrajosos que pinto la madame (traemos otros  despojos, tal vez más ruines que en el siglo XIX), ya no somos un pueblo  sumido en el despotismo de nuestros gobernantes (que los gobernantes  siguen siendo malos y a veces, peor que malos, ni quien lo dude); dejamos  también de ser, ese pueblo sumiso a las órdenes de los grandes hacendados  (ahora somos sumisos a los grandes potentados del capital, por mucho  que centenas de profetas anuncien el fin de la Historia). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Hemos  cambiado en otras cosas, pero los pregones, esos, sólo los mudamos  de ropajes. Los ruidos que importunaban a la esposa del embajador Calderón  de la Barca, sólo han cambiado de tono y tal vez, sólo tal vez, de  origen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Conservamos,  cierto, mucho de aquello que a la gringuita fascinaba.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Cocoles  del Reaaaal! ¡Lleve sus cocoles!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Nata  de rancho! ¡Natita para sus panes!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Nueces  frescas! ¡Cómpreme unas nueces!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Otras  más, cambian según la época y las circunstancias.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ya  no hay tamemes para cruzar la calle enlodada o para llegar de la casa  a la iglesia. Ahora los tamemes los cambiamos por taxis y combis (el  precio inefable de la “modernidad” tan cacareada por muchos).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Aquí  llegan los taxis! ¡Fórmese para su taxi!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡A  Cubitos, La Raza, Parque &lt;a href="http://www.hidalgo.gob.mx/" title="Hidalgo (state)" rel="homepage" class="zem_slink"&gt;Hidalgo&lt;/a&gt;! ¡Se vaaaa! ¡Se vaaa para La Raza!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Desde  Leandro Valle y hasta Julián Villagrán (que más destino merece el  héroe independentista, el llamado Emperador de &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/La_Huasteca" title="La Huasteca" rel="wikipedia" class="zem_slink"&gt;la Huasteca&lt;/a&gt;, que el  solo nombre de una calle), los pregones de todo tipo, han dejado de  sorprendernos (tal vez desde hace muchos, muchísimos años), pero se  escuchan siempre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Si  busca un buen celular, pásele, pásele aquí a su centro de atención  El Gran Celul-car”; dice, apoyado por un complejo sistema de audio  y altavoces, un jovenzuelo que más parece un preparatoriano que un  experto en celulares.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pregones  tecnologizados, hay quien prefiere la música sola que el efectivo llamado  de una voz cercana y viva.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Ay!  ¡Que le bajen a su escándalo!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Pues  es para llamar la atención, ma…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Un  ruido potente, de los camiones que todavía llegan al corazón del centro  pachuqueño, me impide escuchar la respuesta de la señora a su hijo,  pero parecen no ponerse de acuerdo en qué es ruido y qué llamar la  atención.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Pásele,  marchante, por su arbolito de navidad! ¡Pásele!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Flores  para la novia! ¡Flores para la mamacita! ¡Flores para cada ocasión!  ¡Llévese sus flores, patrón!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;La  calle de Morelos, acercándose a la plaza Constitución, se convierte  en un concierto a mil voces y mil acompañamientos, que por lo cotidiano,  dejamos de apreciar en su real dimensión, en su asombrosa riqueza visual  y auditiva.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  también los olores, los sabores al alcance de cualquiera se dan cita  en las calles del centro pachuqueño: los churros, el pan, los tacos,  los pastes, las yerbas, el barro, el plástico, el chocolate; el mosaico  de lo que hemos sido y de lo que somos, se conjunta de manera exacerbada  en las calles alrededor del Reloj Monumental.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Ya  escuchaste viejo? Creo que ya nos vamos, ¿no?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Pérate  vieja! Que todavía no encuentro las luces que le prometí a m’hijo…!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Pues  ya luego…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Qué  no, vieja. No la amueles…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;En  las calles de &lt;a href="http://maps.google.com/maps?ll=20.1172222222,-98.7333333333&amp;amp;spn=0.1,0.1&amp;amp;q=20.1172222222,-98.7333333333%20%28Pachuca%2C%20Hidalgo%29&amp;amp;t=h" title="Pachuca, Hidalgo" rel="geolocation" class="zem_slink"&gt;Pachuca&lt;/a&gt;, todavía resuenan las palabras de la madame Calderón  de la Barca y la de muchos de nuestros escritores e historiadores. No  hemos dejado nunca nuestra esencia (¿cómo podríamos?) y nuestro origen  (origen múltiple, diverso como las voces).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;La  “contaminación auditiva”, como llaman ahora a esta amalgama asombrosa  de sonidos, tiene una vida tan saludable que parece lejano el día en  que se acabe. Pero mientras tanto, está ahí el caos que todo lo genera,  el caos que nos da la vida que tenemos y las bondades que sugiere y  desborda en todo tiempo y espacio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Bendito  sonido de la calle, que nos dice todos los días que somos nosotros,  pachuqueños, mexicanos, herederos de una cultura inmensa que no tiene  por qué morir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;div style="margin-top: 10px; height: 15px;" class="zemanta-pixie"&gt;&lt;a class="zemanta-pixie-a" href="http://reblog.zemanta.com/zemified/7f53da37-5e8a-46de-b672-eb2a7a0038ab/" title="Zemified by Zemanta"&gt;&lt;img style="border: medium none ; float: right;" class="zemanta-pixie-img" src="http://img.zemanta.com/reblog_e.png?x-id=7f53da37-5e8a-46de-b672-eb2a7a0038ab" alt="Reblog this post [with Zemanta]" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-3137161520457705968?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/3137161520457705968/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=3137161520457705968' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/3137161520457705968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/3137161520457705968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2008/12/el-sonido-de-la-calle.html' title='El sonido de la calle'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-7338648186403976414</id><published>2008-12-07T12:22:00.000-08:00</published><updated>2008-12-07T12:23:09.983-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>Como los otros hombres</title><content type='html'>&lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Al  cabo, el muchacho dijo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;-Maldito  seas, mago, porque eres un desalmado, y ya olvidaste los días en los  que fuiste como los otros hombres -y, sin más, se marchó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Negora  no lo detuvo. Pasó el resto de la tarde, y en verdad la noche entera,  sentado ante un grueso libro de hechicería, tan concentrado como le  era posible en la lectura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Alberto  Chimal /  &lt;i&gt;Fortuna&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Como en muchas  partes del globo terráqueo, en Pachuca solemos pasar por alto las grandes  virtudes de nuestra ciudad y fijarnos más punzantemente en sus rezagos  y en sus defectos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  claro, para todos (o casi todos), el insuficientemente cotidiano suministro  de agua; los horarios impuntuales de los camiones de recolección de  basura; las banquetas que apenas nos dejan caminar; los alocados conductores  de combis y camiones; la falta de empleo y lo sucias que pueden estar  nuestras calles.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero  cuando nos atrevemos a ver más allá de las miserias cotidianas, surgen  resplandores que en otras partes del mundo se verían como verdaderas  maravillas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Ya  viste a ese señor con su traje de levita…?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Mira,  mira! Un globo..!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“De  verdad te lo digo: el reloj suena igualito que el de Londres…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Ya  viste qué bonito teje ese señora…?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Claro  que no contamos con maravillas arquitectónicas de la calidad de París,  de Milán o de Roma. Vamos, ni siquiera un émulo del Paseo de la Reforma.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero  en cambio, contamos con la Avenida Revolución, con el Reloj Monumental,  con la larga tradición minera y con el multilingüismo que pasa tan  desapercibido siempre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Lo  que algunos parisinos se vanaglorian de tener, lo tenemos todos los  días en nuestra ciudad: múltiples formas de hablar, de comunicarse  de manejar dos o más idiomas en toda forma.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  sólo es cuestión de tener atención sobre lo que nos pasa día a día.  Sólo es cuestión de no minimizar las lenguas originales de nuestro  territorio. Porque “Tiuelis titlajtlajtos náhuatl” o decir a todo  pulmón y con mucho orgullo “Me'manda bu ts'ohn'i gui ntuhni”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Suponga  su ruta cotidiana. Usted toma una combi hacia su casa (o hacia su trabajo  o camino a ver a su novia) y de pronto, entre los pasajeros, nota que  alguien habla con un acento que no logra identificar del todo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Tlinon  tikchiua?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  ahí está la primera frase que nos dice que algo no es como lo teníamos  previsto. Hay algo, un sonido que, a pesar de ser extraño, suena lejanamente  familiar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Entonces  lo ve (lo escucha), plenamente; dos personas, al comienzo, hablan en  un idioma que sabemos íntimamente, originario de nuestro país. Tal  vez hñahñu, tal vez náhuatl. No lo sabe.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Escucha  casi hipnotizado, es hablar cantarín que se ayuda de algunos conceptos  en español y que de pronto, no sabemos o no queremos darnos cuenta,  es tan común en nuestra ciudad tan “castiza”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;En  esta ciudad, en esa combi por la que transita las calles, también escucha  a una niña, una adolescente, hablar con un acento extraño, un idioma  nasal que tal vez sea francés:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Ay  hermanito, no seas menso! Esto es francés: yem apel Corina…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Sí  sabes!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Claro,  mon frere. Ye parler francés…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  se puede quedar pensando que no es nada, que es una ciudad de locos,  de tránsfugas de la realidad, pero no se equivoque: nuestra ciudad  es un mosaico al que le falta mucho por mostrar al mundo, pero primero,  a sus habitantes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Somos  como los demás hombres y mujeres del planeta. Sólo nos falta apreciar  lo que tenemos, para apropiarnos después de todo lo que el mundo nos  ofrece. Nunca será al revés.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-7338648186403976414?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/7338648186403976414/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=7338648186403976414' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/7338648186403976414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/7338648186403976414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2008/12/como-los-otros-hombres.html' title='Como los otros hombres'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-1680026333862639002</id><published>2008-12-04T13:14:00.000-08:00</published><updated>2008-12-04T13:16:05.821-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>La navidad como acto político</title><content type='html'>&lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Todos los sabemos:  cuando el altar de muertos apenas cede su lugar a la cotidianidad de  cada casa, de cada hogar, el dulzón aroma de la Navidad comienza a  invadir las calles y las ideas. Algunos (los menos), comienzan a hacer  los cálculos financieros con el ansiado aguinaldo y los más, a tronarse  los dedos para tratar de pasar esta temporada del año, lo mejor que  se pueda.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;En  los aparadores comienzan a hacer su aparición, las escarchas de todos  colores, los “santacloses”; los “reyes-magos”; renos y esferas  adornadas. También hacen su aparición, los carteles que anuncias rebajas  espectaculares y en años como este, los trabajos de construcción de  una plaza comercial (¡otra!), se apuran para que esté lista (“haiga  sido como haiga sido”), antes de las quincenas que vendrán aparejadas  con los aguinaldos y los estímulos de fin de año.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;En  el radio, en la televisión, en diarios y revistas, los anuncios de  tonos rojos se multiplican y las cancioncillas navideñas (el llamado  fatuo a la esperanza, la solidaridad y la hermandad de la humanidad  toda) resuenan en todo el ambiente de la ciudad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;No  lo podemos evitar, para casi todos los habitantes de Pachuca, la navidad  pudiera ser el sinónimo de compra, de consumismo desenfrenado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Para  otros, las pingües ganancias son también sinónimo de navidad. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Esta  época es rebuena, joven. Se vende chulo y para nosotros, significa  no morirnos de hambre en enero… en la cuesta… ya sabe…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Para  mediados de esta quincena, ya todo mundo comienza a tomar taxi para  ir a la esquina… ¡Es muy buena época!... ¿Enero? ¡Ya veremos,  señor. Ya veremos!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Yo  con que venda lo mismo que el año pasado, me doy por bien servida…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  en fin, que muchos, con el pretexto de la navidad y su cauda de buenos  deseos y mejores causas (esa aberración del teletón como fondo para  esquilmar a todos y poder restar dinero al fisco), abusan de todos y  de todo, aprovechan la temporada para todo lo que suene a ganancia y  nunca faltan los buenos espectáculos para el pueblo llano, que harto  como está, de tanta miseria y tanta esperanza muerta, apuesta siempre  por un momento de diversión antes que por uno de reflexión.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Mami,  mami! No se te olvide que prometiste que iríamos a ver el árbol de  navidad en la plaza… ¡Mami!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Ya  te oí Sebastián! ¡Ya te oí!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  sí. Hoy se ha montado el espectáculo del “encendido del arbolito  de navidad”, que el buen republicanismo ha adoptado para no tener  que hacerse bolas con los nacimientos y posadas, que tanta cauda tienen  de religiosa. Arbolito a-religioso. Arbolito navideño que no incumbe  a obispos y párrocos (tan proclives a no dejar títere con cabeza en  sus homilías, aunque la Constitución se los prohíba). Arbolito pretexto  para divertir al pueblo, a la gente que no quiere saber de devaluaciones  (¡perdón!, recesión) e inmediatas cuestas de enero.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cae  la noche, pues, en esta nuestra ciudad tan afecta a los fríos y a los  vientos y la gente comienza a llenar la Plaza Juárez, con ese Benito  de tan triste figura y peor estado. Cae la noche y los puestos de fritangas,  de antojitos mexicanos (por más que haya pizzas y hot dogs en el menú),  se aprestan para la gran venta nocturna, para el agosto de diciembre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Por  el sonido, una voz cansina que quiere parecer entusiasmada y que todos  conocemos de la televisión estatal, nos avisa que Ixmiquilpan, Atotonilco  y Tizayuca estarán “conectados” con nosotros (los habitantes de  la bella airosa), para encender simultáneamente, el arbolito que nos  indicará que la navidad ya está institucionalmente instalada en el  estado de Hidalgo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Chiflidos,  mentadas, carcajadas, alguno que otro aplauso da constancia de recibido  y se sigue en el preámbulo del espectáculo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Que  va a venir a cantar Bibi Gaytán…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡No,  mensa! Va a venir Luerito…!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Ya  cállense las dos, chamacas. Ni saben…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Ay,  ma!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Abrázame  Pichurris! ¡Abrázame!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Y  si se enoja tu mamá?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Que  se enoje, pues…!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Toñito!  No te vayas de aquí…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Ma…  ¿por qué nosotros no estamos en las gradas…?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Porque  no quisiste venirte de rojo… Además, no somos priistas…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Tanta  luz, tanto frío. Entusiasmo desbordado y chiflidos cuando nos avisan  que el gobernador y su esposa, nos recetarán un pequeño y breve discurso  antes de iniciar la ceremonia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Chiflidos  de nuevo que se apagan con un gutural “¡shhhhhh!” que presagia  represalias o cuando menos, malas miradas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  el gobernador y su esposa aprovechan este evento (que a final de cuentas  ellos han organizado), para reafirmar sus compromisos con el pueblo,  con la gente de Hidalgo. Que seguirán trabajando (¿alguien pensaba  que no deberían de hacerlo?), que no bajarán la guardia y que gracias  al presupuesto que se obtuvo (obtuvimos, dice el gobernador y no se  sabe si habla de sus colaborados y él o de todo el Estado, de la gente  de la que tiene mandato constitucional), renovarán los esfuerzos para  darnos lo que merecemos como hidalguenses (o como gente que vive en  Hidalgo).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cuando  acaba, allá arriba, en las gradas pintadas de rojo (casualmente de  rojo, casualmente con la gente del PRI que casualmente llegó primero  a esos lugares), la ovación apaga los chiflidos que recuerdan a varias  madres y varios padres.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Acá  abajo, en el pueblo raso, las risas, las carcajadas, las ironías. Nadie  cree nada, pero todos quieren divertirse. Todavía mejor, todos quieren  ganarse algo en la rifa que se anuncia. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Así  que todos se aguantan la insufrible obrita de teatro “con mensaje  navideño” (sea lo que sea que eso signifique) y los coros y orquesta  dirigidos por el inveterado y famoso director de orquesta Chacho Gaytán  (“¡ah brón! ¡Yo creía que era Bibi Gaytán!”), que, habida cuenta  de que en el Estado no hay nadie capaz de hacer lo que el hace, lo han  llamado sabiamente las autoridades de Hidalgo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Siguió  pues la navidad su rumbo de sinónimo múltiple (gloria de la semántica)  y el licenciado Osorio le dio el campo de político. La navidad como  acto político se asienta poco a poco en la conciencia colectiva de  este, nuestro siglo XXI.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-1680026333862639002?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/1680026333862639002/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=1680026333862639002' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/1680026333862639002'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/1680026333862639002'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2008/12/la-navidad-como-acto-poltico.html' title='La navidad como acto político'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-6060939911158858149</id><published>2008-12-04T13:12:00.000-08:00</published><updated>2008-12-04T13:14:19.672-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>Preparar la fantasía</title><content type='html'>&lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Escápate  de lugares iguales,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;no  te asombres de lo no cometido,&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[…]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;no  vuelven las palabras dehechas&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;non  la lluvia, ni alcanza el crimen&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;nara  matar la burla&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Juan  Carlos Plá /  &lt;i&gt;Que no vuelven las palabras  deshechas con la lluvia&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Desde el miércoles  se podrían ver las cuadrillas de obreros levantando los templetes,  las gradas. Llenaron en un santiamén la Plaza Juárez con tubos, maderas  y cables de todos tamaños, de todos colores; y en el centro, una estructura  cónica que pronto se comenzó a llenar de un verde artificial que de  tan conocido, trajo en automático a la memoria de todos, las cancioncillas  navideñas y el olor a musgo y ponche. Sí, la navidad se acerca a Pachuca,  como todos los años, pero no igual que todos los años.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Nuevas  inversiones para Sahagún desde Europa, anuncia Osorio Chong…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“La  tasa de desempleo muestra cifras no vistas en la última década…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Se  prepara el estado para recibir a cientos de migrantes que regresarán  por la recesión en Estados Unidos…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Hidalgo  ya merece un aeropuerto…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sí,  la navidad se acerca y no podemos quitar la vista del siguiente año,  de la siguiente cuesta de enero y de los problemas infinitos que se  vislumbran a la vuelta de la esquina.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sí,  la navidad se acerca junto a los gélidos vientos de invierno, junto  a los programas para los más pobres, junto a los programas de ayuda  a familias en riesgo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;La  navidad está cerca y lo confirma el gran espectáculo de la Plaza Juárez,  con el espectáculo extranjerizante del “encendido del árbol de navidad”,  que las autoridades estatales, por medio del DIF Hidalgo, dará para  todos nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Atrás  quedan los autóctonos y aburridos nacimientos. Lo importante es el  gran cono con esferas que detentan el logotipo del gobierno de Osorio.  Lo importante es seguir el gran y efectivo lema de los romanos: “pan  y circo”. Aunque aquí haga falta el pan y todo se complemente con  el circo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Circo  de grandes proporciones, con música de mala calidad y muchas luces,  muchas fanfarrias, mucha luz, mucha luz; tanta que obnubile todo lo  que el futuro parece depararnos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Circo  que pide apoyar a una cantante que es un ejemplo del “orgullo hidalguense”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;¿Dónde  están los orgullos hidalguenses que estudian en el extranjero gracias  a becas de excelencia? ¿Dónde están los orgullos hidalguenses que  trabajan cada día entre el frío, el calor o la lluvia para dar de  comer a sus familias?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero  no importa. Los orgullos hidalguenses son aquellos que la televisión  nos dice y que el gobierno, mansamente, avala.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Plaza  Juárez convertida en una pista circense de poca monta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Plaza  Juárez que desdibuja su sentido entre conos de basuritas multicolores  y espectáculos para entretener a la “infamante turba” que somos  todos notros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pachuca  olvida sus tradiciones y se monta en todo aquello que nos dan los medios  de comunicación masiva. Pachuca olvida y al poco rato duerme y el sistema  estatal para la familia (sí, así, con bajas), nos prepara un espectáculo  que asusta de tan enajenante.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sólo  paliativos y nada más.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Así  son los preparativos para una época del año en que florecen los sentimientos  de fraternidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Fraternidad  de temporada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ya  llegará enero para despachar a los enemigos, para pisotear al prójimo,  para planear todo el aparato gubernamental para las elecciones federales  que renovarán el legislativo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  ahí vemos a Juárez, en su pedestal, con una mirada triste, con una  mirada que desea tal vez, salir de ahí, de esa plaza que ostenta su  nombre y que hace más infamante el olvido de las gestas que dieron  a la patria (que no a los gobiernos), el lustre que queríamos para  un futuro que no llega todavía.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Pero  creemos, todavía, en aquella línea del joven abuelo zacatecano y a  ella nos aferramos cada día, cada hora, cada minuto de esta vida:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;“La  Patria es impecable y diamantina.”&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-6060939911158858149?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/6060939911158858149/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=6060939911158858149' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/6060939911158858149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/6060939911158858149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2008/12/preparar-la-fantasa.html' title='Preparar la fantasía'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-8354176265686035883</id><published>2008-12-01T19:49:00.000-08:00</published><updated>2008-12-01T19:52:30.641-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>Con tinta-sangre</title><content type='html'>&lt;p  align="right" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[...]&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;Un  gitano corpulento, de barba montaraz y manos de gorrión, que se presentó  con el nombre de Melquíades, hizo una truculenta demostración pública  de lo que él mismo llamaba la octava maravilla de los  sabios alquimistas de Macedonia.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="right" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Gabriel García  Márquez / &lt;i&gt;Cien años de soledad&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;La ciudad es  pródiga en imágenes, en situaciones que nunca estarán en la primera  página de ningún diario: “Felices padres, agradecen al hospital  ‘sutanito’ por tratarlos tan bien en la llegada de su primer hijo”;  “Aurelio y Teresita son por fin, novios oficiales. El padre de ella  ha dado anuencia”; “Gran partido ofrecieron ayer en el Arbolito,  los amigos de Juanito”. Eso ya lo sabemos. Lo sabemos con la amarga  experiencia de caminar a diario entre las calles y ver en los puestos  de periódicos, en los cruces de calles, los titulares de los diarios  que tenemos para “enterarnos” del diario acontecer del estado, del  país y del mundo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Esta  rutina de todos los días hacia “el progreso”, hacia “el futuro”,  hacia “un mejor estado” que nunca llega, nos ciega tal vez. Nos  aturde y poco importan las “noticias”, porque lo que nos interesa,  es la sangre, la violencia, el gesto amargo de los asesinos y los asaltantes;  la cara cínica de los violadores y los defraudadores.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Nuestros  diarios (no todos, porque siempre existen sus honrosas excepciones),  nos venden a diario, la fotografía grotesca de un accidente automovilístico;  la cara tumefacta de un asesinado; el rostro vil de un violador o los  rostros serenos –diríase, de antemano impunes–  de una banda de  secuestradores.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Lo  peor es que no decimos nada. Peor aún, compramos ese periódico para  enterarnos de los detalles del último homicidio de moda; de cuántas  balas le metieron en el cuerpo a un hombre del que no se sabe nada;  de la cadena de vilezas que tuvo que soportar un secuestrado y de la  vergüenza que pasa una mujer violada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Aún  más, somos capaces de comprar el periódico para enterarnos de quién  ha sido el último muerto célebre en el Estado; para recorrer con avidez  –esquema moderno de antropofagia– la página de sociales para enterarnos  quién, además de nosotros o nuestros parientes, salieron en la tan  ansiada sección.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Es  triste decirlo, pero la sangre vende.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Ya  viste a ese? ¡Quedó gacho!, ¿no?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Es  terrible aceptarlo, pero la mejor noticia es la que más desgracia lleva  entre sus líneas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Ni  hablar, no ha de haber quedado nada del tal Mouriño, ¿verdad?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Qué  van a enterrar, sólo cenizas?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Nuestros  periódicos, nuestros noticiarios, las revistas y aún las pláticas  cotidianas, se encuentran escritas, habladas, imaginadas, con esa tinta-sangre  de que están hechas las portadas, las ocho columnas de la primera página.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Somos  consumidores de desgracias ajenas. No importa quién sea, mientras no  seamos nosotros. De otra manera reclamamos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“No.  La verdad, qué poca… mejor que dejen en paz la memoria de mi tía…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Qué  no tienen otra cosa en qué ocuparse los reporteros que en cubrir las  notas policíacas…?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Pinches  noticias! Sólo nota roja. Que nos dejen en paz. No hay nada qué decir…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Es  desesperanzador llegar a la conclusión de que en la vida diaria de  miles de personas en la ciudad, la primea noticia que ven en el puesto  de periódicos, es la muerte de alguien; la captura de algún delincuente  o la denuncia de un crimen (entre más cruento mejor, pareciera ser  la consigna de editores y directores).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Tenemos  entre las manos y el corazón, la deuda infinita de darle a nuestros  hijos, a nuestros nietos, un mundo mejor, más iluminado, menos oscuro  que el que hemos llegado a construir en todos estos años, pero por  momentos (muchos y muy seguidos, desafortunadamente), se nos escapa  la visión, la encomienda y nos quedamos así, bajitos de estatura moral,  entre toda esta tinta-sangre que derramamos y consumimos, porque, como  el dinero  la violencia, la sangre engendra más sangre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Lejos,  muy lejos, han quedado aquellas noticias en el periódico, que consistían  en informarnos quiénes llegaban de visita a nuestra ciudad; las noticias  que informaban de los triunfos académicos o deportivos de la juventud  y de los bailes en los barrios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Tal  pareciera que la modernidad también exige eso y que si queremos dejar  atrás la miseria y la ignorancia de nuestro pueblo, tenemos que pagar  el precio de la violencia, de la sangre por todos lados y del vil chismorreo  de todos los días.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Y  cómo hacer para que todo cambie. Cómo hacerlo, si escribimos todos  los días, consumimos todos los días, esa tinta-sangre que revierte  lo bueno y maravilloso que somos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-8354176265686035883?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/8354176265686035883/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=8354176265686035883' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/8354176265686035883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/8354176265686035883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2008/12/con-tinta-sangre.html' title='Con tinta-sangre'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-7055476898321281024</id><published>2008-11-27T11:40:00.000-08:00</published><updated>2008-11-27T11:45:25.193-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>Con la pluma en ristre</title><content type='html'>&lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(...)  No busques en el derrumbe del tiempo, donde moran los vestigios arenosos  de los días, la pálida imagen de la rosa y no la rosa: muy pronto  el río es una rumorosa canción de lo ya ido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;María  Rivera / &lt;i&gt;Hay batallas&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De Efrén Rebolledo  a Garibay y Granados Chapa, Hidalgo ha dado al país y al mundo, hombres  y mujeres de letras que, sin temor a errar, enriquecen el vasto lenguaje  español y la amplia manera de ver el mundo que tenemos. Es sólo cuestión  de ver con atención las calles de la ciudad para darse cuenta que hay  cientos, tal vez miles, de individuos que escriben como una vocación  y como una consigna a todas horas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Jóvenes  reporteros (de los que este diario tiene honrosos ejemplos), escrupulosos  redactores y editores, caminan por las calles de nuestra ciudad, casi  en calidad de incógnitos artesanos, artífices de la palabra.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Somos,  a pesar del silencio, voces, letras, ideas. La palabra se yergue majestuosa  desde siempre entre nuestra gente, entre nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Así,  cinco hidalguenses, de esos que tejen filigrana con las palabras, se  dieron cita en una lejana casa en las antiguas calles de la colonia  Hipódromo Condesa de la ciudad de México. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cinco  voces dispuestas a levantar la voz y el sueño de la palabra para decir  al mundo: somos no sólo el nombre, sino la palabra y el canto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Artesanos  como toltecas, toltecas como artesanos; herederos de la antigua tradición  de nombrar las cosas y resignificarlas, estos cinco artesanos de las  letras, confluyeron en la Casa Refugio Citlaltépetl. Refugio de la  palabra y palabra para el refugio, el lugar era un anticipo de canto,  de atención a las ideas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cinco  nombres, Antonia, Ilallalí, Nancy, Diego y Jorge Antonio; cumplieron  con el enorme rito de DECIR.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Poetas  todos: es decir, creadores de poesía aunque no todos por medio de versos  metrados, allá, lejos y a la vez cercanos, en el estrado, con esa vista  de quien sabe lo que quiere decir, pero no atinan a las palabras exactas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Cada  soplo de la sierra les trajo una deidad. / Como pocos / tienen aún  sensible / la memoria arcana…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sin  embargo cantan, casi a coro, casi en silencio, de lo que sienten, de  lo que el mundo es para ellos, de lo que ellos son para el mundo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“A  la cima del barrio sólo suben los que ahí viven. Los galanes tirados  en la plazuela beben hasta la tarde. Las mujeres caminan exhibiendo  en le brazo quemaduras de cigarrillo. Los niños sucios, semidesnudos,  corretean por la calle polvorienta.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Reflejo-ciudad,  espejo-voz, las cinco voces que nos miran casi impávidas desde allá  arriba, nos interrogan en cada línea, en cada mirada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“No  existe una coartada, / sólo este eterno entre líneas flagelarse. /  La ausencia de vocablos, / es árido reflejo de horizontes ante nosotros.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Nos  dicen las voces, los poetas, las poetas, que somos a final de cuentas,  cuerpos y corazones en amasijo: almácigo de emociones.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“el  ruido de esta ciudad es tanto / y sufrir este recuerdo // cómo padecer  / a dónde apresurar el vuelo    el llanto”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Los  artesanos de la palabra, nos reflejan una ciudad que vemos a diario  sin poner más atención en ella que las simples miradas cotidianas,  nos dan otro reflejo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Se  marchó un domingo en la mañana, lo recuerdo bien. No lloré, no hizo  falta. Tal vez no me quería tanto como aseguraba. Antes de que partiera  me abracé a él como si no fuera a volver, como si no fuera a verlo  de nuevo; dije el adiós y definitivo tan débil que no lo escuchó.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Nos  hablan los poetas, esos toltecas de la palabra, también de los adioses  cotidianos, de las pérdidas de cada año, en desiertos, ríos y ciudades  lejanas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Y  sí, habrá que tener presentes apellidos como García Pérez, Castillo  Quintero, Hernández, Cuevas Naranjo, Ávila Márquez. Seguramente nos  dirán más en los años que nos quedan en esta ciudad, que sin duda,  para muchos, serán más de los que nos imaginamos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-7055476898321281024?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/7055476898321281024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=7055476898321281024' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/7055476898321281024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/7055476898321281024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2008/11/con-la-pluma-en-ristre_27.html' title='Con la pluma en ristre'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-7668354001167227154</id><published>2008-11-25T11:15:00.000-08:00</published><updated>2008-11-25T11:21:55.793-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pachuca'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hidalgo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crónicas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Plaza Juárez'/><title type='text'>Con la pluma en ristre</title><content type='html'>&lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(...)  No busques en el derrumbe del tiempo, donde moran los vestigios arenosos  de los días, la pálida imagen de la rosa y no la rosa: muy pronto  el río es una rumorosa canción de lo ya ido.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;María  Rivera / &lt;i&gt;Hay batallas&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;De Efrén Rebolledo  a Garibay y Granados Chapa, Hidalgo ha dado al país y al mundo, hombres  y mujeres de letras que, sin temor a errar, enriquecen el vasto lenguaje  español y la amplia manera de ver el mundo que tenemos. Es sólo cuestión  de ver con atención las calles de la ciudad para darse cuenta que hay  cientos, tal vez miles, de individuos que escriben como una vocación  y como una consigna a todas horas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Jóvenes  reporteros (de los que este diario tiene honrosos ejemplos), escrupulosos  redactores y editores, caminan por las calles de nuestra ciudad, casi  en calidad de incógnitos artesanos, artífices de la palabra.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Somos,  a pesar del silencio, voces, letras, ideas. La palabra se yergue majestuosa  desde siempre entre nuestra gente, entre nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Así,  cinco hidalguenses, de esos que tejen filigrana con las palabras, se  dieron cita en una lejana casa en las antiguas calles de la colonia  Hipódromo Condesa de la ciudad de México. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cinco  voces dispuestas a levantar la voz y el sueño de la palabra para decir  al mundo: somos no sólo el nombre, sino la palabra y el canto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Artesanos  como toltecas, toltecas como artesanos; herederos de la antigua tradición  de nombrar las cosas y resignificarlas, estos cinco artesanos de las  letras, confluyeron en la Casa Refugio Citlaltépetl. Refugio de la  palabra y palabra para el refugio, el lugar era un anticipo de canto,  de atención a las ideas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cinco  nombres, Antonia, Ilallalí, Nancy, Diego y Jorge Antonio; cumplieron  con el enorme rito de DECIR.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Poetas  todos: es decir, creadores de poesía aunque no todos por medio de versos  metrados, allá, lejos y a la vez cercanos, en el estrado, con esa vista  de quien sabe lo que quiere decir, pero no atinan a las palabras exactas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Cada  soplo de la sierra les trajo una deidad. / Como pocos / tienen aún  sensible / la memoria arcana…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Sin  embargo cantan, casi a coro, casi en silencio, de lo que sienten, de  lo que el mundo es para ellos, de lo que ellos son para el mundo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“A  la cima del barrio sólo suben los que ahí viven. Los galanes tirados  en la plazuela beben hasta la tarde. Las mujeres caminan exhibiendo  en le brazo quemaduras de cigarrillo. Los niños sucios, semidesnudos,  corretean por la calle polvorienta.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Reflejo-ciudad,  espejo-voz, las cinco voces que nos miran casi impávidas desde allá  arriba, nos interrogan en cada línea, en cada mirada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“No  existe una coartada, / sólo este eterno entre líneas flagelarse. /  La ausencia de vocablos, / es árido reflejo de horizontes ante nosotros.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Nos  dicen las voces, los poetas, las poetas, que somos a final de cuentas,  cuerpos y corazones en amasijo: almácigo de emociones.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“el  ruido de esta ciudad es tanto / y sufrir este recuerdo // cómo padecer  / a dónde apresurar el vuelo    el llanto”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Los  artesanos de la palabra, nos reflejan una ciudad que vemos a diario  sin poner más atención en ella que las simples miradas cotidianas,  nos dan otro reflejo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Se  marchó un domingo en la mañana, lo recuerdo bien. No lloré, no hizo  falta. Tal vez no me quería tanto como aseguraba. Antes de que partiera  me abracé a él como si no fuera a volver, como si no fuera a verlo  de nuevo; dije el adiós y definitivo tan débil que no lo escuchó.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Nos  hablan los poetas, esos toltecas de la palabra, también de los adioses  cotidianos, de las pérdidas de cada año, en desiertos, ríos y ciudades  lejanas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Y  sí, habrá que tener presentes apellidos como García Pérez, Castillo  Quintero, Hernández, Cuevas Naranjo, Ávila Márquez. Seguramente nos  dirán más en los años que nos quedan en esta ciudad, que sin duda,  para muchos, serán más de los que nos imaginamos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-7668354001167227154?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/7668354001167227154/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=7668354001167227154' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/7668354001167227154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/7668354001167227154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2008/11/con-la-pluma-en-ristre.html' title='Con la pluma en ristre'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8095971909380111710.post-8736611392622939616</id><published>2008-11-23T12:44:00.000-08:00</published><updated>2008-11-23T12:46:11.187-08:00</updated><title type='text'>La inútil batalla</title><content type='html'>&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;[…] &lt;i&gt; con frecuencia… las palabras traicionan al pensamiento, pero me parece  que las palabras escritas lo traicionan todavía más.&lt;/i&gt; (…)&lt;i&gt;  Escribir es una elección perpetua entre mil expresiones &lt;/i&gt; […]&lt;i&gt; nos obliga a simplificar lo que no debiera simplificarse. &lt;/i&gt; (…)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;Si  es difícil vivir, es aún mucho más penoso explicar nuestra vida…&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;ul  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;ul&gt;&lt;p align="right"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Marguerite  Yourcenar /  &lt;i&gt;Alexis o el Tratado del Inútil Combate&lt;/i&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Domingo por  la mañana. Es un nueve de noviembre del octavo año del segundo milenio  de la era cristiana (chinos, mayas, hindúes, podrían darnos fechas  más dilatadas) y la ciudad de Pachuca amaneció con la basura colgada  de postes; pintada en bardas; pegada en espectaculares (que la Ley dice  otra cosa, vale bien poco para partidos políticos, candidatos y autoridades  electorales) y con un ánimo de abulia que contrasta con el entusiasmo  desbordado en oficinas de gobierno, en casas de campaña, en las oficinas  de los partidos políticos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Calles  abúlicas las de Pachuca. Casillas solitarias en la Bella Airosa. Los  parques se llenan, hacia las diez de la mañana, de niños que ríen  alegres y padres que miran divertidos los columpios, las resbaladillas;  escuchan tranquilos los gritos, las risas, los tratos infantiles para  ocupar un juego; preocupados, los llantos, los enojos. Pero no quieren  saber mucho de votaciones, de elecciones y de candidatos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Yo…  mire… perdí mi credencial y ya no me dio tiempo de reponerla… ¿entonces  a qué voy, no?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Votar?  No. No. Este… verá… pues ni para qué, ¿no? Gana el del PRI y  ya. No necesitan mi voto para lo que ya se sabe, ¿no?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Jornada  cívica?… ¡Ja, ja, ja! Para lo que sirve, joven. ¡Para lo que sirve!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Un  grupo de jóvenes se aprestan para un partido de fútbol. Me atrevo  a acercarme para preguntar por los pulgares y la tinta delatora del  voto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡No!  Que vayan los viejitos que les interesa, ¿no? ¡Ja, ja, ja!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Ya  tienen hartos ‘jóvenes’ esos del PRI… ¿no los vio en las esquinas  de ridículos, cantando y gritando?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“A  mí no me interesa tener un hueso. Yo terminando en el ‘tec’, me  largo para otro lado. Yo no me quedo aquí, ¿para qué? ¿A morirme  de hambre?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Grave  abulia Pachuqueña ante la perspectiva de cambiar ejecutivo municipal.”Más  de lo mismo” es casi un coro y un mantra de la ciudad. “Ni a cuál  irle” la frase más extendida; “pues ganará el del PRI”, las  palabras de la desesperanza absoluta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ya  desde el viernes se veía venir el ánimo sin ánimo de la ciudad, cundo  comenzaron a aparecer los señalamientos de las casillas, los movimientos  de mantas y las caravanas de combis rentadas por el IEEH para transportar  el material electoral a todos los municipios del estado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Los  de Pachuca al final. Primero los más lejanos…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Y  los autos sorprendidos por las calles cerradas, por las patrullas impidiendo  el paso. Guardia policial inútil. Demasiada la abulia para esperar  algo violento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Y  ahora, qué se traen éstos?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Por  qué no avisan, oficial? Para eso está la radio. Nomás nos hacen dar  vueltas…?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Usted  circule, seño. Circule…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¡Ay!  ¡Pero sí serán groseros!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Circule,  circule…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;La  abulia pachuqueña se traduce, por breves momentos, en rabia, en coraje,  en ganas de decir lo que no se dice en la oficina, en la casa. Abulia  que se trastoca en preguntas sin respuestas, en preguntas que no se  dicen en voz alta. Algo de miedo tiene esta abulia, algo de temor por  lo que llamamos poder.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿Para  qué gastan tanto? Si ya sabemos quién va a ganar, ¿no?”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Gane  quien gane, la cosa irá de mal en peor…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“¿No  comemos puentes, verdad? ¿Entonces? ¡Ya que le den el puesto a quien  diga el gobernador!”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Yo  voy a votar por el PRI, porque si no, voy a perder mi trabajo, ¿ve?...  ¿No va a poner mi nombre, verdad?...”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Mire,  voy a decir que voto por el PRI, pero mi esperanza está puesta con  el PAN…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Yo  no voto. No quiero participar en esta gran mentira.”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;Ciudad  acostumbrada a la “aplanadora” priista, no hace preparativos de  voto. Se guarda en el caparazón de lo cotidiano y en la seguridad del  dedazo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p  align="justify" style="font-family:trebuchet ms;"&gt;   &lt;span style="font-size:100%;"&gt;“Políticos  como los de antes, ¡ya no hay! ¡No señor! Ahora son pura lengua,  pura imagen, puro decir y decir…”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pachuca  despierta el domingo con el ánimo de saberse en la mira de aquellos  aprestados a la batalla de los votos; de aquellos aprestados para la  batalla política que hace de la ciudad un enorme basurero al aire libre;  batalla que nos inunda de ruido en forma de “jingles” y bocinas  a todo volumen. Batalla en fin, inútil. Inútil porque pocos van a  votar, porque pocos creen ya en esta gran puesta en escena. En este  teatro del absurdo. Este domingo nueve de noviembre del octavo año  del segundo milenio de la era cristiana, vivimos una inútil batalla.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8095971909380111710-8736611392622939616?l=a-pincel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://a-pincel.blogspot.com/feeds/8736611392622939616/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8095971909380111710&amp;postID=8736611392622939616' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/8736611392622939616'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8095971909380111710/posts/default/8736611392622939616'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://a-pincel.blogspot.com/2008/11/la-intil-batalla.html' title='La inútil batalla'/><author><name>torresvera</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16149445256003273342</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_MsjGKqwVkBM/SWhwQsuToMI/AAAAAAAAAh8/EKy8oG0axKg/S220/caminandoYo_mini.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
